29/12/2025 10:16 • SOCIALES • SOCIALES
Expertos revelan que basta con modificar ligeramente la forma de caminar para obtener importantes beneficios metabólicos, musculares y cardiovasculares. No se requieren largas rutinas ni metas exigentes: basta con pequeños cambios como aumentar la cadencia, incluir minutos de mayor intensidad o probar el rucking con poco peso.
Introducción
El profesor asistente de ciencias del ejercicio en la Universidad de Alabama, Elroy Aguiar, explicó a The Independent que la caminata cotidiana puede convertirse en una potente herramienta de salud sin necesidad de cumplir metas estrictas ni rutinas agotadoras.
Accesibilidad y respaldo científico
Caminar es una de las actividades físicas más accesibles: no requiere equipamiento costoso y está recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reducir la mortalidad por cualquier causa. Un meta?análisis publicado en la European Journal of Preventive Cardiology mostró que con apenas 3.867 pasos al día se disminuye la mortalidad general, y con 2.337 pasos se reduce la mortalidad cardiovascular.
Cadencia y número de pasos
La intensidad se mide en pasos por minuto (ppm). Cien ppm equivale a una intensidad moderada, mientras que 130 ppm corresponde a una intensidad vigorosa. La mayoría de los adultos caminan entre 110 y 115 ppm de forma natural. Incrementar la cadencia maximiza los beneficios.
Minutos de mayor intensidad
Aguiar destaca que incluir incluso un solo minuto diario de mayor velocidad mejora la circunferencia de cintura, la presión arterial, el colesterol y la glucosa, reduciendo el riesgo de síndrome metabólico. Estos breves intervalos pueden insertarse en cualquier momento de la caminata habitual.
Caminar después de comer
Caminar 15 minutos tras cada comida principal ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre y previene picos que favorecen la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y la hipertensión.
Rucking: caminar con peso
El rucking consiste en caminar cargando una mochila ligera (inicialmente 2?kg). Este método eleva el consumo de oxígeno, la frecuencia cardíaca y el gasto calórico, fortaleciendo los músculos de las piernas y la densidad ósea. Se recomienda incrementar el peso gradualmente para evitar lesiones.
Dosis y resultados
Los estudios indican que no es necesario alcanzar los tradicionales 10.000 pasos diarios. Un rango de 2.000 a 4.000 pasos ya está asociado con una reducción significativa de la mortalidad general y cardiovascular. Cada incremento de 1.000 pasos reduce el riesgo de muerte por cualquier causa en un 15?%, y cada 500 pasos adicionales disminuyen la mortalidad cardiovascular en un 7?%. Aproximadamente 7.000 pasos diarios maximizan los beneficios cardiovasculares.
Conclusiones
Aguiar recomienda alternar intervalos de mayor velocidad, caminar después de las comidas y probar el rucking con cargas ligeras. Estos ajustes son de bajo costo, fáciles de implementar y respaldados por la evidencia científica para mejorar la salud cardiovascular, muscular y ósea.
Fuente original