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31/12/2025 20:04 • SOCIALES • SOCIALES
El domingo 28 de diciembre de 2025, cerca de las 7:00 a.m., la Jeep blanca Renault Renegade conducida por Yesica Loreley Quevedo perdió el control en el Corredor Bancalari, a la altura del barrio privado Santa Bárbara, en Tigre, provincia de Buenos Aires. El vehículo impactó a espaldas al peatón Ramón Oscar Olivera, personal de mantenimiento de un country de Nordelta, quien se dirigía a su jornada laboral.
Ramón Olivera tenía 49 años y estaba a pocos días de cumplir 50 años. Según su familia, él esperaba convertirse en padre por primera vez. Vivía en Malvinas Argentinas y tomaba tres colectivos diarios para llegar a su puesto.
Yesica Loreley Quevedo, de 42 años, es propietaria del emprendimiento de colchonetas para yoga bajo el usuario @lolaquevedo_yoga. Tras el siniestro, la policía le realizó un test de alcoholemia que arrojó 0,63 gramos de alcohol por litro de sangre, superando el límite de tolerancia cero vigente en la provincia de Buenos Aires.
Horas antes del choque, Quevedo se había grabado conduciendo y publicando en Instagram un mensaje motivacional: “Ser fuerte todo el tiempo es agotador, lo sé…”. En el video aparece sonriendo a cámara, sin usar el celular como dispositivo de manos libres, y sin precauciones visibles. El clip se viralizó y pasó a ser una pieza clave de la investigación, evidenciando la combinación letal de alcohol y distracción.
La conductora fue detenida e imputada por homicidio culposo (delito de muerte por imprudencia), pero recuperó la libertad el jueves 31 de diciembre tras pagar una fianza, generando una fuerte indignación entre los familiares de la víctima.
El caso está a cargo del fiscal José Amallo, quien sustituyó al fiscal Cosme Iribarren. La causa continúa en trámite mientras la familia de Olivera reclama justicia por una muerte que consideran evitable.
En la provincia de Buenos Aires la legislación establece tolerancia cero de alcohol al conducir: cualquier nivel detectable en sangre es considerado una infracción grave y puede derivar en la acusación de homicidio culposo si se produce un accidente con lesiones graves o muerte.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad vial, el uso de dispositivos móviles al volante y la cultura de la autoconsciencia en redes sociales. Expertos en tránsito advierten que la combinación de alcohol y distracción es una de las causas principales de siniestros mortales en la zona metropolitana.