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05/01/2026 15:04 • POLITICA • POLITICA
El 5 de enero de 2026 el presidente interino de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores fueron presentados ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. El magistrado Alvin Hellerstein, de 92 años, presidió la sesión donde se le leyeron los cargos que incluyen conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de ametralladoras y uso de armas en actividades criminales.
Según el Controlled Substances Act, la legislación federal contempla la pena capital para delitos de drogas si se encuadran como una "empresa criminal continua". Sin embargo, los expertos legales subrayan que las ejecuciones por narcotráfico son extremadamente raras en EE.UU.; la sanción más esperada sería cadena perpetua o múltiples décadas de prisión, superando los 100 años en total.
Maduro declaró ante el juez: "Soy inocente, soy un hombre decente", mientras su abogado David Wikstrom, también defensor de Julian Assange, limitó sus respuestas a las preguntas reglamentarias. La próxima audiencia quedó fijada para el 17 de marzo de 2026. Mientras tanto, ambos permanecen bajo custodia en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn.
El operativo que capturó a Maduro y Flores involucró a la DEA, el FBI y el Departamento de Defensa, generando fuertes críticas de la ONU, Rusia y China por violar la soberanía venezolana. La fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, afirmó que los acusados "enfrentarán todo el peso de la justicia estadounidense".
La defensa cuestiona la jurisdicción estadounidense alegando inmunidad soberana, pero Washington sostiene que Maduro no es reconocido como jefe de Estado legítimo y, por tanto, no goza de dicha inmunidad. El debate abre precedentes sobre la aplicación de la pena capital a exlíderes políticos.
Fuente: Ámbito.com