Diez años después: David Bowie y su legado de género, sexo y cine
11/01/2026 00:25 • SOCIALES • SOCIALES
Este sábado se cumplen diez años del fallecimiento de David Bowie (10 de enero de 2016). Más allá de su música, el artista británico sigue influyendo en la cultura con sus rupturas de género, su apertura sexual y sus papeles en el cine, que hoy vuelven a revisarse como hitos de la historia artística contemporánea.
El 10 de enero de 2016, dos días después de cumplir 69 años y lanzar su último álbum 'Blackstar', David Bowie falleció a causa de un cáncer de hígado. La fecha marcó el inicio de una década de relecturas de su obra, que ahora se analizan no solo por su impacto musical sino también por su provocación de normas de género y sexualidad. En los años 60 y 70, el Reino Unido había despenalizado la homosexualidad con la Sexual Offences Act de 1967, pero el estigma y la idea de "indecencia pública" persistían. Bowie, que surgió en este clima, utilizó su cuerpo, vestuario y puesta en escena como herramientas de intervención cultural directa. En 1970, la portada de 'The Man Who Sold the World' mostró al cantante en un "vestido de hombre" de Michael Fish, rompiendo las reglas de la indumentaria masculina. En enero de 1972 declaró en Melody Maker que era bisexual, una confesión que rompió con la presunción de heterosexualidad obligatoria en la industria del rock. Su personaje Ziggy Stardust, lanzado en 1972, alcanzó el número cinco en las listas británicas y demostró que la estética queer podía convertirse en un producto masivo. En Top of the Pops de 1972, rodeó con el brazo al guitarrista Mick Ronson, creando el primer contacto físico afectivo entre dos hombres en la televisión británica de horario central; la reacción incluyó miles de quejas telefónicas, evidenciando la fractura generacional que provocaba. Además de la música, Bowie incursionó en el cine, participando en una veintena de proyectos. Entre sus papeles más representativos destacan: 'The Man Who Fell to Earth' (1976) de Nicolas Roeg, donde interpreta a un extraterrestre; 'Feliz Navidad, Mr. Lawrence' (1983) de Nagisa Oshima, como oficial británico capturado; su aparición como el agente del FBI Phillip Jeffries en el universo 'Twin Peaks' (1992?2017); 'Principiantes' (1986) de Julien Temple, donde encarna a un joven fotógrafo en el Londres de los años 50; 'La última tentación de Cristo' (1988) de Martin Scorsese, como Poncio Pilato; 'Basquiat' (1996) de Julian Schnabel, como Andy Warhol; y 'El truco final' (2006) de Christopher Nolan, como Nikola Tesla. Estas actuaciones mostraron su versatilidad y su capacidad para atravesar géneros cinematográficos, trabajando con directores de primer nivel. Su estilo visual se nutrió de influencias teatrales y del Kabuki japonés, con prendas diseñadas por Kansai Yamamoto que borraban la silueta masculina tradicional, creando una estética "liminal" que los antropólogos clasifican como androginia. Bowie también abordó la salud mental en la gira 'Aladdin Sane' (1973), usando el rayo facial como símbolo de fragmentación de la identidad. Su legado ha sido reconocido por diseñadores como Jean Paul Gaultier y Alexander McQueen, que adoptaron su visión androginada en la moda de los años 70. Hoy, a diez años de su muerte, la figura de Bowie vuelve a interpelar en una sociedad donde la diversidad de género y sexualidad se ha convertido en consigna global, pero donde siguen existiendo desafíos. Su obra sigue siendo un referente de resistencia cultural, demostrando que la provocación artística puede generar cambios sociales duraderos.