SIDE obtiene poderes de policía secreta y extiende la vigilancia ciudadana con el DNU 941/2025
11/01/2026 12:41 • POLITICA • POLITICA
El presidente Javier Milei firmó el DNU 941/2025, que transforma a la SIDE en una entidad de contrainteligencia con capacidad de detención y vigilancia masiva. La norma elimina controles democráticos, obliga a todos los organismos estatales a suministrar datos personales y crea una red de inteligencia sin precedentes, generando preocupación entre juristas y defensores de los derechos humanos.
Un nuevo marco para la inteligencia nacional
El 2 de enero de 2026 ingresó en vigor el DNU 941/2025, firmado por el presidente Javier Milei durante el receso del Congreso. El decreto reformó profundamente la Ley de Inteligencia Nacional y otorga a la SIDE, antes encargada de la seguridad del Estado, facultades propias de una policía secreta, incluida la detención de personas sin orden judicial.Cambios estructurales clave
Ampliación del concepto de contrainteligencia
El artículo 2° quater amplía la definición de contrainteligencia para incluir cualquier amenaza interna o externa al gobierno, convirtiendo a la SIDE en el órgano rector del Sistema de Inteligencia Nacional. Todas las áreas del sector público, desde el ReNaPer hasta ARCA, pasan a ser terminales obligados a remitir información de la ciudadanía.Secretismo institucional
Se incorpora el artículo 2 bis que declara todas las actividades de inteligencia como encubiertas por sensibilidad, legitimando el ocultamiento de métodos y fuentes sin límite. Esta medida refuerza el uso de fondos reservados para operaciones que escapan al control público.Facultades de detención y apoyo militar
El decreto habilita a la SIDE a detener personas bajo el artículo 10 nonies y permite solicitar asistencia de las Fuerzas Armadas y fuerzas de seguridad federales, sin requisitos judiciales previos. Asimismo, la inteligencia militar gana autonomía para producir información sobre organizaciones no estatales de interés.Riesgos para la libertad y la privacidad
El DNU obliga a todas las dependencias de la Administración Pública a proporcionar datos personales a la SIDE, creando una Comunidad Informativa Nacional sin criterios claros de necesidad, almacenamiento o control. La información recopilada podría ser compartida con agencias extranjeras sin autorización judicial, incrementando la vulnerabilidad de los datos ciudadanos.Reacciones y llamado a la acción
Juristas, organizaciones de derechos humanos y parte del Congreso han denunciado la inconstitucionalidad del decreto y su potencial para instaurar una vigilancia política de larga data. Se solicita la puesta en marcha de la Comisión Bicameral de Inteligencia y la revocación del DNU para restablecer los controles democráticos sobre la inteligencia estatal.