12/01/2026 14:02 • SALUD • SALUD
Barras energéticas, yogures saborizados, panes “integrales” y granola aparecen en los estantes como opciones nutritivas, pero esconden altas cantidades de azúcar, sal y grasas saturadas. El NHS y la Academia de Nutrición y Dietética advierten que su consumo frecuente eleva el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos cánceres.
¿Qué productos parecen sanos pero son ultraprocesados?
Muchos alimentos comercializados como “saludables” contienen azúcares añadidos, sales ocultas y grasas saturadas en cantidades que superan las recomendaciones oficiales. Entre los más frecuentes están:
- Barras energéticas y de cereal: publicitan alto contenido de fibra, pero suelen aportar entre 15?25?g de azúcar y más de 200?kcal por porción, con poca fibra real.
- Yogures saborizados y los que incluyen toppings: añaden azúcar de jarabe de maíz o dextrosa que eleva su aporte calórico en 10?12?g de azúcar por envase.
- Panes “integrales” o “light”: pueden contener más azúcar que fibra y una dosis de sal añadida que supera 300?mg por rebanada.
- Granola: su aporte calórico varía entre 343 y 597?kcal por 100?g; en porciones comunes el azúcar y la grasa superan la ingesta diaria recomendada.
- Fruta deshidratada: 160?g de higos secos contienen más de 70?g de azúcar, comparado con los 20?g de dos higos frescos.
- Jugos y batidos industriales, incluso los etiquetados como “100?% fruta”, carecen de fibra y concentran calorías similares a los refrescos azucarados.
- Bebidas deportivas y energéticas: diseñadas para la actividad física intensa, pero aportan grandes cantidades de azúcar y, en el caso de las energéticas, cafeína.
- Snacks y galletas “integrales”: a menudo presentan altas dosis de sal y grasas saturadas ocultas bajo una apariencia saludable.
Riesgos asociados a los conservantes
Los alimentos ultraprocesados también suelen incluir conservantes como el sorbato de potasio (E202) y el nitrito de sodio (E250). Un estudio publicado en The BMJ encontró una asociación estadística entre el consumo elevado de estos aditivos y un mayor riesgo de cáncer de mama, cáncer de próstata y diabetes tipo?2. Los autores aclaran que la relación es correlacional, no causal.
Consecuencias para la salud
El consumo habitual de estos productos se vincula con:
- Sobrepeso y obesidad.
- Enfermedades metabólicas como la diabetes tipo?2.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Incremento estadístico del riesgo de ciertos cánceres.
Recomendaciones prácticas
Los organismos consultados sugieren:
- Leer detenidamente la tabla de información nutricional y la lista de ingredientes.
- Utilizar aplicaciones móviles que escanean códigos de barras para identificar azúcares añadidos y grasas saturadas.
- Priorizar alimentos frescos, frutas y verduras enteras, granos sin procesar y proteínas magras.
- Limitar las porciones de ultraprocesados y considerar versiones bajas en azúcar y sal cuando se consuman.
- Reemplazar bebidas deportivas por agua en entrenamientos de menos de una hora.
Fuentes
Servicio Nacional de Salud (NHS) y Academia de Nutrición y Dietética, artículo original en Infobae.