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13/01/2026 15:25 • TECNOLOGIA • TECNOLOGIA
La sonda soviética Kosmos 482, lanzada en 1972 con destino a Venus, ha fallado y ha permanecido en órbita terrestre durante más de cinco décadas. Esta semana, entre el 13 y 19 de enero de 2026, los rastreadores de desechos espaciales confirman que la cápsula entrará nuevamente en la atmósfera y podría impactar la superficie.
A diferencia de satélites modernos, el Kosmos 482 lleva un módulo de descenso diseñado para soportar las extremas condiciones de Venus, lo que aumenta la probabilidad de que fragmentos sobrevivan a la reentrada y caigan como meteoritos. Con una masa aproximada de 500 kg y una longitud de 1 m, el riesgo de daños materiales es mayor que el de lesiones humanas, aunque los expertos lo califican como “una entre miles”.
El astrónomo estadounidense Jonathan McDowell (Harvard?Smithsonian) declaró a NPR que "podría impactar en alguna zona y dañar propiedades". El investigador holandés Marco Langbroek indicó que el paracaídas probablemente no funcionará tras 53 años, por lo que el impacto sería "fuerte". Sus modelos sitúan la zona de caída potencial en un amplio rango que va desde Canadá hasta el sur de Sudamérica, con alta probabilidad de que la mayor parte caiga en los océanos.
El Kosmos 482 forma parte de la serie de satélites soviéticos “Kosmos”, muchos de los cuales fueron reutilizados para pruebas militares o científicas. Su fracaso temprano dejó la nave como un objeto “fantasma” que ha orbitado la Tierra durante 53 años, convirtiéndose en un recordatorio de los desafíos de la era espacial de la Guerra Fría.
Los equipos de seguimiento continúan monitoreando la trayectoria y emitirán avisos si se identifican áreas de mayor riesgo. Por ahora, la probabilidad de que algún habitante resulte herido es extremadamente baja.