Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
14/01/2026 14:11 • ATUALIDAD • ATUALIDAD
Investigadores de la Universidad de Rochester, liderados por Eric Blackman y Shubhonkar Paramanick, publicaron este diciembre un artículo que cuestiona la visión tradicional de la magnetosfera como único escudo protector. Según sus simulaciones, el campo magnético terrestre forma una estructura en forma de coma que, durante la fase de luna llena, conecta directamente con la Luna. En esa ventana de varios días al mes, partículas cargadas de la atmósfera terrestre son arrastradas por el viento solar y depositadas en el regolito lunar.
El viento solar, una corriente de partículas de alta velocidad emitida por el Sol, impacta la magnetosfera y la distorsiona creando una larga cola que se extiende en dirección opuesta al Sol. Cuando la Luna atraviesa esa cola, las líneas de campo magnético actúan como conductos que guían iones de oxígeno, nitrógeno, helio y otras moléculas directamente hacia la superficie del satélite, que carece de atmósfera propia y, por tanto, no bloquea la llegada de esos volátiles.
Para comprobar sus modelos, los autores compararon los resultados de sus simulaciones con datos reales obtenidos de las muestras lunares traídas por las misiones Apolo 14 y Apolo 17. El análisis de estos fragmentos permitió distinguir la proporción de material de origen solar frente a material de origen terrestre, confirmando que una fracción significativa proviene de la atmósfera de la Tierra.
El regolito lunar actúa ahora como un archivo químico que conserva trazas de la atmósfera terrestre a lo largo de su evolución, ofreciendo una ventana única a la composición de la atmósfera hace miles de millones de años. Esto puede ayudar a reconstruir cómo cambiaron los niveles de oxígeno y nitrógeno en distintas etapas de la historia de la vida.
La presencia de oxígeno, hidrógeno y nitrógeno en el suelo lunar abre la posibilidad de extraer agua y producir combustible localmente, reduciendo la necesidad de transportar recursos desde la Tierra. Estudios recientes ya investigan la extracción de agua del regolito y su descomposición en oxígeno y hidrógeno para uso respiratorio y como combustible de cohetes.
Las misiones chinas Chang’e?5 (2020) y Chang’e?6 (2024) han entregado muestras de regolito joven y del lado oculto de la Luna, lo que permitirá refinar los modelos y mapear la distribución de volátiles con mayor precisión. Asimismo, futuras misiones robóticas previstas por los programas Artemis y otras agencias podrían medir in situ los compuestos detectados, consolidando al satélite como un recurso estratégico para la colonización lunar.
Fuentes: https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/01/14/la-atmosfera-de-la-tierra-enriquecio-la-luna-por-millones-de-anos-el-hallazgo-clave-para-las-proximas-colonias-espaciales/, https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/13/ciencia/estudios-luna-atmosfera-tierra-trax