Imago Noticias
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Matías Alé rompe el silencio tras el despido de Alfa de la obra Asia Caliente
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
15/01/2026 01:11 • ATUALIDAD • ATUALIDAD
Durante décadas los paleontólogos han estudiado los anillos de crecimiento de los huesos de los dinosaurios, similares a los anillos de los árboles, para reconstruir sus patrones de desarrollo. Hasta ahora la hipótesis dominante sostenía que el Tyrannosaurus rex alcanzaba su tamaño adulto cerca de los 25 años.
Un equipo liderado por la profesora Holly Woodward, de la Universidad Estatal de Oklahoma, analizó 17 especímenes de T. rex, desde juveniles tempranos hasta adultos gigantes, utilizando cortes óseos bajo luz polarizada y algoritmos estadísticos avanzados. Este enfoque permitió identificar anillos de crecimiento muy tenues que habían pasado desapercibidos en estudios anteriores.
Los datos revelan que el T. rex crecía de forma lenta y progresiva hasta los 40 años, momento en el que alcanzaba su fase adulta y podía llegar a pesar hasta ocho toneladas. La investigación sugiere que esta prolongada fase de crecimiento habría permitido a los jóvenes T. rex ocupar diferentes nichos ecológicos antes de consolidarse como depredadores ápice del Cretácico tardío.
El estudio también señaló variaciones significativas en las curvas de crecimiento de algunos ejemplares, como “Jane” y “Petey”, lo que abre la posibilidad de que ciertos fósiles previamente asignados a T. rex pertenezcan a otras especies, por ejemplo al debatido Nanotyrannus. Sin embargo, los autores advierten que estos casos podrían reflejar individuos enfermos, heridos o enanos.
El empleo de luz polarizada combinada con modelos estadísticos novedosos permite detectar anillos de crecimiento que antes eran invisibles, una herramienta que podría aplicarse a la reevaluación del desarrollo de otros dinosaurios. El trabajo, publicado en PeerJ, representa el conjunto de datos más amplio jamás recopilado sobre el T. rex.
Con esta nueva visión, la imagen del T. rex como un gigante que alcanzaba su máximo tamaño rápidamente se reemplaza por la de un depredador que dedicó casi cuatro décadas a crecer, adaptarse y dominar su entorno.