Imago Noticias
Julieta Prandi despide a su perro Apollo y comparte su duelo en redes
Jimena Monteverde reacciona con ira a las críticas de "La cocina rebelde"
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
16/01/2026 13:08 • POLITICA • POLITICA
El 3 de enero de 2026 un comando de élite de Estados Unidos interceptó al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en la capital, acusándolos de narcotráfico y vinculándolos a redes criminales internacionales. La acción militar, ordenada por el presidente Donald Trump, dejó a Venezuela sin su máximo líder y generó una transición de poder inesperada.
Al día siguiente de la captura, Trump mantuvo una breve conversación telefónica con Delcy Rodríguez, quien había sido vicepresidenta de Maduro y asumió la presidencia interina bajo la Constitución venezolana. Esa misma semana, el 15 de enero de 2026, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Caracas y se reunió con Rodríguez en el Palacio de Miraflores. Según informó The New York Times y confirmó la fuente en Infobae, la reunión buscó “establecer una mejor relación de trabajo” entre ambos países.
Durante la charla, ratificaron el interés de EE.UU. en colaborar en materia de inteligencia, estabilizar la economía venezolana y evitar que el territorio sirva como refugio para narcotraficantes y otros enemigos de Washington. Ratcliffe señaló que Estados Unidos espera “una mayor cooperación en seguridad y una transición que garantice la estabilidad regional”.
Este acercamiento oficial con la figura del chavismo marca un giro respecto a la postura anterior de EE.UU., que históricamente apoyó a la oposición liderada por María Corina Machado. El mismo día, Trump recibió a Machado en la Casa Blanca, lo que sugiere una política dual de presión y negociación.
Observadores internacionales advierten que la estrategia estadounidense recuerda la cautela mostrada en conflictos como la intervención en Irak, donde una salida abrupta provocó años de inestabilidad. La visita de Ratcliffe se interpreta como una señal de que Washington confía en la capacidad de Rodríguez para mantener el orden interno mientras se busca una solución política a largo plazo.
Se espera que ambas partes continúen dialogues sobre la liberación de presos políticos y la reactivación del sector petrolero, clave para la recuperación económica de Venezuela. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue atenta a cualquier movimiento que pueda influir en la ya compleja dinámica geopolítica de la región.