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19/01/2026 14:14 • ACTUALIDAD • ACTUALIDAD
El término Blue Monday apareció en 2005 cuando el psicólogo británico Cliff Arnall divulgó una fórmula que pretendía medir el bajón emocional de enero. La ecuación incluía variables como el clima frío, el tiempo transcurrido desde Navidad, las deudas post?fiesta y la falta de motivación. Desde entonces la fórmula ha sido cuestionada por la comunidad científica y se reconoce como una estrategia de marketing más que un hallazgo clínico.
El 19 de enero de 2026, tercer lunes del año, volvió a señalizarse como el Blue Monday. Los especialistas explican que el desánimo no surge de manera abrupta ni se concentra en una única jornada. Enero suele ser una fase de readaptación: el retorno a la rutina laboral, la presión económica de las deudas, metas no cumplidas y el clima invernal pueden combinarse y producir un estado de ánimo bajo, pero gradual.
Es importante distinguir entre una tristeza pasajada y un trastorno depresivo. Liliana Acuña, psicóloga del CMC Tucumán, advierte que la salud mental no se define por un día del calendario. Cuando los síntomas persisten o interfieren con la vida cotidiana, se recomienda buscar ayuda profesional.
Los profesionales sugieren enfocarse en reconocer señales de malestar prolongado y trabajar en hábitos que favorezcan el bienestar: actividad física, contacto con la luz natural, organización de finanzas y mantener redes de apoyo. Estas acciones pueden mitigar el efecto de la “temporada de bajón” que suele acompañar al inicio del año.
El Blue Monday sigue vigente en la agenda popular, pero su fundamento científico es inexistente. Más que creer en un día “maldito”, es útil reconocer el proceso de readaptación que ocurre en enero y adoptar pequeñas acciones que mejoren el estado de ánimo.