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22/01/2026 09:16 • SOCIALES • SOCIALES
El 2 de junio de 1978, día siguiente al inicio del Mundial de fútbol disputado en Argentina, el fotógrafo japonés Masahide Tomikoshi capturó una escena cotidiana en el barrio Los Troncos, Mar del Plata: ocho niños sentados sobre el muro de un chalet típico de la zona. La imagen quedó archivada entre sus recuerdos del torneo, pero nunca alcanzó gran difusión.
En junio de 2026 Tomikoshi compartió la foto en su cuenta de Instagram, generando un inesperado revuelo. Entre los 30?000 seguidores del creador de contenido marplatense Joaquín Monti, surgió la pregunta: ¿dónde estaba ese chalet? Con la ayuda de Matías Staci, especialista en patrimonio arquitectónico de la ciudad, se confirmó la ubicación exacta: calle San Lorenzo entre Paunero y General Lavalle, frente al parque San?Martín y cerca de Playa Grande.
Dos de los internautas respondieron que aparecían en la foto: Rodrigo Etchegaray (54 años, nacido y criado en Mar del Plata) y sus hermanos Pedro y Martina Etchegaray, residentes en Londres y Barcelona, respectivamente. A través de la radio del programa "Yo te dije" (Radio Amor 105.9 y Acqua 102.7), Monti contactó a los demás niños.
El martes 22 de enero de 2026, seis de los ocho niños se reunieron frente al chalet: Rodrigo, Pedro, Martina, Lucas y Lorena De?Roni, y Leandro De?Roni. Los otros dos, Fernanda Cersosimo y Mariano Tonani, no pudieron asistir (Fernanda tiene compromisos laborales, Mariano vive en Córdoba y no fue localizado).
Los reunidos rememoraron juegos típicos de la época: autitos de plástico con masilla para ganar velocidad, bicicletas, patines y skate en la vereda. Rodrigo recordó la regla de la calle: "no podíamos bajar, salvo para jugar con los autitos". Todos coincidieron en que la foto inmortalizó una infancia libre y sin peligros, muy distinta a la realidad actual.
El caso muestra cómo una imagen histórica, al ser reactivada en plataformas digitales, puede desencadenar búsquedas de patrimonio, reunir a personas separadas por décadas y revitalizar la memoria colectiva de una comunidad. La historia, iniciada como una simple curiosidad geográfica, se transformó en un emotivo reencuentro que ha resonado en toda Argentina.
Fuente: Infobae