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23/01/2026 15:26 • ECONOMIA • ECONOMIA
Recientemente, el @SenasaAR anunció la eliminación de la obligación de lavar la lana antes de exportarla. Hasta ahora, los exportadores debían someter la materia prima a un proceso de limpieza obligatorio, con el objetivo de garantizar la calidad del producto en los mercados internacionales.
Argentina es uno de los principales productores de lana del mundo, con una tradición que data del siglo XIX. La industria ovina representa una fuente importante de divisas y empleo, especialmente en provincias como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Las regulaciones sanitarias han sido históicamente parte del marco normativo para asegurar la competitividad del producto.
Federico Sturzenegger, exministro de Hacienda y economista reconocido, utilizó su cuenta de Twitter @fedesturze para expresar su inconformidad: “¿Qué carajo tiene que hacer el Estado diciéndote cómo exportar? En todo caso, que sea el que te la compra quien diga cómo quiere que se”. El mensaje refleja una postura crítica hacia la regulación que, según él, podría entorpecer la libertad de los productores.
Al eliminar el lavado previo, se reducen costos operativos y se acelera el proceso de exportación. Sin embargo, algunas empresas internacionales podrían requerir la limpieza como condición contractual, lo que trasladaría la responsabilidad al comprador. La medida también abre la discusión sobre la responsabilidad del Estado en la garantía de calidad versus la autonomía del sector privado.
El cambio normativo aún está bajo discusión en algunos foros del sector agropecuario. Se espera que asociaciones de productores y cámaras de exportación evalúen el impacto real y presenten propuestas de ajuste, si fuera necesario. Mientras tanto, el debate público sigue activo, impulsado por voces como la de Sturzenegger y los organismos reguladores.
Fuente: Tweet de Federico Sturzenegger