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23/01/2026 15:46 • POLITICA • POLITICA
El 22 de enero de 2026 el ministro Federico Sturzenegger publicó en su cuenta @fedesturze el mensaje: "Último tweet del día. Seguro no lo viste pero hace unos días @SenasaAR eliminó la obligación de lavar la lana antes de exportarla. Nosotros decimos ¿qué carajo tiene que hacer el Estado diciéndote cómo exportar? En todo caso que sea el que te la compra que diga cómo quiere que se…".
Hasta hace poco, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) exigía que la lana exportada fuera sometida a un proceso de lavado previo. La medida buscaba reducir riesgos sanitarios y garantizar la calidad del producto en mercados internacionales.
Según el propio organismo, la eliminación de la obligación se basa en "la modernización de los requisitos sanitarios y la búsqueda de mayor competitividad" para los exportadores argentinos. La medida pretende simplificar la cadena de valor y reducir costos operativos para los productores de ovino.
Sturzenegger, defensor de la agenda de desregulación, calificó la medida como evidencia de que el Estado sigue intentando “dictar” cómo deben operar los sectores productivos. En su tweet destacó que, si el comprador de la lana desea condiciones específicas, debería ser él quien establezca los requisitos, no el Estado.
Argentina es uno de los principales exportadores de lana merina en América Latina, con exportaciones que superan los US$ 300 millones anuales. La simplificación de trámites podría traducirse en una reducción de costos de producción estimada entre un 5?% y un 8?%, según asociaciones gremiales.
El debate está abierto: mientras algunos productores y cámaras agrícolas celebran la medida como un avance hacia la eficiencia, otros expresan preocupación por posibles impactos en la sanidad animal y la reputación de la lana argentina en el exterior. El Ministerio de Desregulación seguirá monitorizando la respuesta del mercado y mantendrá su postura de reducir la intervención estatal en los procesos productivos.