Imago Noticias
Mirtha Legrand cuestiona la respuesta de Fabián Medina Flores sobre moda
Oscar González Oro comparte inquietantes mensajes de despedida en Instagram
Amalia Granata protagoniza un momento incómodo en un supermercado de Punta del Este
Evangelina Anderson se somete a cirugía de cuerdas vocales y guarda silencio por una semana
25/01/2026 00:13 • POLITICA • POLITICA
El 23 de enero de 2026, la cuenta oficial de la Casa Blanca en la red social X difundió un mensaje titulado “Hacé las paces con el pingüino”, acompañado de una imagen que mostraba a Donald Trump caminando junto a un pingüino. El objetivo era proyectar una postura amistosa en la delicada disputa estratégica entre Estados Unidos y Dinamarca por el futuro de Groenlandia, territorio autónomo del Reino Danés con gran valor geopolítico en el Ártico.
El error radica en que los pingüinos son aves exclusivas del hemisferio sur. Se encuentran en la Antártida, Sudamérica, el sur de África, Australia y Nueva Zelanda, pero están totalmente ausentes del Ártico y, por lo tanto, no habitan Groenlandia. Este detalle pasó desapercibido para el equipo de comunicación, provocando burlas y correcciones por parte de usuarios y expertos en fauna.
Las redes sociales rápidamente señalaron la incongruencia, con comentarios que variaron desde la ironía hasta la crítica sobre la falta de precisión en la comunicación oficial. El tweet se volvió tendencia bajo el hashtag #PenguinFail, generando una ola de memes que cuestionaban la seriedad del mensaje diplomático.
En los últimos meses, Washington ha reiterado su interés estratégico en Groenlandia, un territorio clave por sus recursos naturales, su ubicación estratégica para la defensa del Atlántico Norte y sus potenciales rutas de navegación. Dinamarca, que mantiene la soberanía formal, ha subrayado que Groenlandia no está en venta y que cualquier decisión sobre su futuro corresponde a la población groenlandesa.
El episodio muestra cómo un simple error cultural puede desviar la atención de discusiones de alto nivel y pone de relieve la necesidad de una mayor rigurosidad en la comunicación gubernamental, especialmente en temas de política exterior.
Fuente: lanotasj.com.ar