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28/01/2026 04:04 • POLITICA • POLITICA
El 27 de enero de 2026 la Comisión Europea y el Gobierno de la India firmaron un acuerdo de libre comercio (TLC) que permitirá la libre circulación de bienes entre los 27 países de la UE y la población de casi 1.400?millones de la India. El pacto, al que Ursula von?der?Leyen calificó como "la madre de todos los acuerdos", cubre sectores como manufactura, agricultura, tecnología y servicios.
El rescate del tratado se inserta en una época de intensa incertidumbre global. Durante la administración de Donald Trump, EE.?UU. impuso aranceles del 50?% a productos indios y una penalización del 25?% por la negativa de Delhi a abandonar la compra de petróleo ruso, medidas que afectaron gravemente el flujo comercial entre ambos continentes.
Estas sanciones inesperadas obligaron tanto a la UE como a la India a buscar alternativas para reducir su dependencia de los Estados Unidos, lo que aceleró la reactivación de negociaciones que habían estado estancadas durante más de dos décadas.
Para la UE, el tratado abre una vía para diversificar sus mercados y reducir la dependencia de China. Para la India, representa una oportunidad de reforzar sus cadenas de suministro y contrarrestar la presión de Washington, manteniendo su compra de crudo ruso para garantizar la seguridad energética de millones de ciudadanos.
Aunque la firma constituye un avance simbólico, el acuerdo aún debe superar la fase de ratificación en el Parlamento Europeo y en los parlamentos nacionales de los estados miembros, proceso que podría extenderse varios meses. Expertos señalan que cuestiones pendientes como la propiedad intelectual, normas agrícolas y objetivos de emisiones de carbono requerirán negociaciones adicionales.
Una vez aprobado, el pacto se espera que impulse inversiones, genere empleo y mejore la competitividad de ambos bloques en la economía global.