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29/01/2026 12:12 • ACTUALIDAD • ACTUALIDAD
Los tardígrados, también llamados “osos de agua”, son microanimales de entre 0,3 y 1,2?mm de longitud pertenecientes al filo Tardigrada. A pesar de su tamaño microscópico, poseen una resistencia biológica que supera a la de cualquier otro organismo conocido.
Según investigaciones citadas por IFL Science y Vice, los tardígrados pueden:
Cuando las condiciones se vuelven hostiles, los tardígrados entran en un estado llamado criptobiosis. Expulsan más del 95?% del agua corporal, reduciendo su metabolismo al 0,01?% del normal y formando una taza deshidratada que puede permanecer inactiva durante décadas hasta que el entorno mejore.
Un estudio conjunto de las universidades de Oxford y Harvard (publicado en 2017) modeló tres catástrofes cósmicas: impacto de asteroide gigantesco, explosión de supernova cercana y estallido de rayos gamma. En los tres casos, los tardígrados serían prácticamente invulnerables, mientras que la mayor parte de la flora y fauna terrestre desaparecería.
Para que un asteroide elimine a estos microanimales, tendría que ser tan masivo que eleve la temperatura global hasta la evaporación total de los océanos, una condición que sólo unos pocos cuerpos celestes del sistema solar (como Plutón) cumplen, y ninguno de ellos está en trayectoria de colisión con la Tierra.
Aunque los tardígrados sobrevivirían a catástrofes humanas, nucleares o cósmicas, su existencia eterna está limitada por la evolución futura del Sol. Dentro de aproximadamente 5?mil millones de años, el Sol se convertirá en una gigante roja, engullirá los planetas interiores y aumentará la radiación solar hasta un punto donde incluso los tardígrados no podrán subsistir.
La capacidad de los tardígrados para entrar en criptobiosis y tolerar condiciones extremas los convierte en los últimos “guardianes” de la vida en la Tierra. Su resistencia es un recordatorio de que la vida, una vez establecida, es extraordinariamente resiliente, aunque no infinita.
Fuente: Deutsche Welle