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02/02/2026 23:08 • ACTUALIDAD • ACTUALIDAD
Investigadores de la Universidad de Harvard, junto a equipos de EE.UU. y China, publicaron en JAMA Network Open que la acumulación de experiencias traumáticas a lo largo de la vida está estrechamente vinculada al desarrollo de demencia y accidentes cerebrovasculares (ACV) en adultos mayores.
El estudio analizó a 11.601 participantes con una edad media de 59 años. Cada individuo respondió cuestionarios detallados sobre adversidades vividas en dos etapas: infancia (violencia doméstica, disfunción familiar, fallecimiento de familiares, etc.) y adultez (discriminación, enfermedad grave, pérdida de empleo, entre otras). También se evaluaron síntomas de depresión, consumo de tabaco, calidad del sueño y factores vasculares como diabetes y cardiopatía.
El neurocientífico argentino Agustín Ibañez, director del Instituto Latinoamericano de Salud Cerebral, subrayó la necesidad de un modelo de riesgo que abarque factores sociales, vasculares y ambientales a lo largo de toda la vida. Recomienda incorporar preguntas sobre experiencias adversas en la atención primaria y ofrecer intervenciones tempranas que incluyan apoyo psicológico, control de la depresión y manejo de factores vasculares.
La psiquiatra Alejandra Doretti destacó que el estrés crónico por traumas eleva los niveles de cortisol, alterando la función cerebral y los órganos, lo que refuerza la relación entre mente, cuerpo y enfermedad neurodegenerativa.
Los autores llaman a integrar estrategias de salud mental y prevención vascular en políticas de salud pública, evitando la fragmentación tradicional. Proponen cuestionarios breves para identificar a personas con alta exposición a adversidades y ofrecerles programas de apoyo social, mejora del sueño, actividad física y control de factores de riesgo como tabaquismo y diabetes.
Los diagnósticos de demencia en algunos casos no fueron realizados por neurólogos y la información sobre experiencias adversas provino de autoinformes retrospectivos, lo que podría generar sesgos de recuerdo.
Este amplio estudio refuerza la conexión entre trauma vital y enfermedades cerebrales, resaltando la depresión como un puente crucial. La detección precoz y el abordaje integral de la salud mental y vascular podrían reducir significativamente la carga de demencia y ACV a nivel global.
Fuente: Infobae