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03/02/2026 09:08 • INTERNACIONALES • INTERNACIONALES
El viernes 1 de febrero de 2026, la familia Appelbee disfrutaba de un día de actividades acuáticas en la zona turística de Quindalup, Australia Occidental. Con un kayak inflable, una tabla de paddle surf y chalecos salvavidas, madre Joanne Appelbee (47) y sus hijos Austin (13), Beau (12) y Grace (8) se adentraron en el mar cuando una súbita ráfaga de viento y olas intensas los arrastró mar adentro.
Ante la imposibilidad de regresar a la orilla, Austin tomó la arriesgada decisión de abandonar el kayak, retirarse el chaleco salvavidas que le impedía nadar y lanzarse al agua para buscar ayuda. Sin ningún equipo de flotación, enfrentó corrientes frías y olas enormes, manteniendo la respiración y el ánimo con la frase "Sigue nadando, sigue nadando".
Durante aproximadamente cuatro horas, el joven nadó unos 4 kilómetros (2,5 millas) en aguas agitadas, llegando finalmente a la orilla donde, exhausto, pudo alertar a los servicios de rescate. A las 20:30 del mismo día, un helicóptero de búsqueda localizó a la madre y a los dos niños, que permanecían aferrados a una tabla de paddle surf con sus chalecos salvavidas, a 14 kilómetros de la costa.
Tras el rescate, Beau presentaba pérdida de sensibilidad en las piernas por la exposición al frío, pero ninguno de los cuatro familiares requirió ingreso hospitalario. Las autoridades locales elogiaron la valentía y la rapidez de pensamiento de Austin, describiendo su acción como "determinación y coraje que salvaron vidas".
El incidente subraya los riesgos de practicar deportes acuáticos en condiciones cambiantes. Un kayak inflable es una embarcación ligera que, sin embargo, puede volcarse con facilidad ante oleaje fuerte, mientras que la paddle surf requiere equilibrio y fuerza. El uso de chalecos salvavidas es obligatorio en la mayoría de las jurisdicciones costeras, aunque en casos extremos pueden obstaculizar la natación, como ocurrió aquí.
Joanne Appelbee explicó haber confiado en el instinto de su hijo mayor: "Le dije que intentara llegar a la orilla y conseguir ayuda; la situación se volvió crítica muy rápido". El adolescente, visiblemente emocionado, reafirmó que el pensamiento positivo lo mantuvo en movimiento durante la larga travesía.
La historia ha sido difundida por Infobae y confirmada por la policía local de Western Australia.