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05/02/2026 16:12 • Tecnologia
El 4 de febrero de 2026 la NASA abortó el ensayo general húmedo del cohete Space Launch System (SLS) en el Centro Espacial Kennedy tras detectar una fuga de hidrógeno líquido durante la carga de combustible. El problema se repitió una hora después de haber iniciado la prueba, obligando a cancelar el lanzamiento previsto para febrero y reprogramarlo para marzo de 2026.TN
En declaraciones inéditas, la NASA reconoció que el SLS tiene la tasa de lanzamiento más baja de cualquier vehículo propio: más de tres años entre su primer y segundo vuelo. Esa escasa frecuencia convierte cada misión en una especie de experimento, impidiendo la consolidación de experiencia operativa y la corrección definitiva de fallas.TN
El hidrógeno líquido es el combustible más ligero y energético disponible, pero sus moléculas tan pequeñas pueden escaparse por el más mínimo defecto en sellos y válvulas. Las condiciones de frío extremo en las plataformas de prueba agravan el problema, como quedó evidencia en las pruebas de Artemis?I (2022) y ahora en Artemis?II.
Ante la fragilidad del SLS, la NASA ha intensificado su colaboración con el sector privado. El plan actual combina el SLS y la cápsula Orion con el módulo de aterrizaje lunar (Human Landing System) de SpaceX. Sin embargo, la Starship de SpaceX requiere una compleja cadena de reabastecimiento orbital que podría demandar hasta 12 vuelos de tanques antes de llevar astronautas a la superficie lunar, añadiendo otro potencial cuello de botella.Xataka
Desde su concepción, el programa SLS ha consumido más de US$30?000?millones, con un precio estimado de US$2?000?millones por lanzamiento. La agencia también enfrenta presión del Congreso, que ha aprobado fondos para más misiones, mientras que la administración estadounidense busca limitar el uso del SLS a unas pocas misiones clave antes de 2030.
La NASA realizará un segundo ensayo de carga de combustible en marzo, revisará los datos de la prueba abortada y volverá a programar la ventana de lanzamiento definitiva. Mientras tanto, la comunidad espacial sigue vigilando la evolución del SLS y la disponibilidad de la Starship para garantizar que el regreso humano a la Luna no se convierta en un sueño político incumplido.
Fuentes: TN, Xataka, CNN Español, La Nación.