Imago Noticias
Matías Alé confiesa que padece tinnitus: “Es desesperante”
Alerta OMS: Detectados dos casos mortales del virus Nipah en el este de la India
Unión aplasta a Gimnasia de Mendoza con victoria 4-0 en el Apertura 2026
Fiesta Nacional de la Confluencia 2026: Lit Killah, casa de regalo y 65 mil millones en turismo
07/02/2026 23:03 • Politica
El Daily Financial Times describió el debate sobre la reforma laboral propuesta por Javier Milei como “una de las disputas políticas más intensas desde el inicio de su gestión”. El proyecto, presentado oficialmente en el Congreso en 7 de febrero de 2026, pretende flexibilizar el mercado de trabajo y reducir la injerencia de los sindicatos en la negociación de salarios y condiciones.
Jorge Solá, secretario adjunto de la CGT, calificó la iniciativa como “un retroceso de un siglo” y señaló que “fue escrita por estudios jurídicos para grandes corporaciones, sin ofrecer nada a los trabajadores”. La CGT y el peronismo advierten que la reforma debilitaría gravemente derechos individuales y colectivos.
Según la misma publicación británica, el 60?% de los argentinos está a favor de cambiar la legislación laboral, pero el respaldo disminuye considerablemente cuando se le preguntan sobre la extensión de la jornada o la reducción de indemnizaciones.
El gobierno argumenta que la reforma reducirá la informalidad —casi la mitad de la fuerza laboral está en la informalidad— y fomentará la creación de empleo registrado. Sin embargo, la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) muestra ambivalencia: mientras la mayoría de las empresas apoya la flexibilización, la negociación salarial individual es vista como poco práctica.
Ricardo Diab, presidente de la CAME, comentó: “Imagine a un empresario promedio debatiendo salarios con cada empleado individualmente”. Además, se indica que los aportes patronales representan casi el 70?% del salario, lo que dificulta la contratación.
La reforma representa el mayor intento en décadas de limitar el poder sindical, que históricamente gestiona salarios, seguros de salud y centros de vacaciones. La CGT, aunque debilitada por crisis y escándalos, mantiene una capacidad de presión significativa y prepara posibles acciones legales y movilizaciones.
El futuro de la reforma dependerá de la capacidad de Milei para negociar con legisladores moderados y de posibles concesiones ante la presión sindical.
Fuente original: Ámbito Financiero – 7 feb 2026