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La increíble infancia de Melanie Griffith: creció entre leones y tigres como mascotas

14/02/2026 12:17 • Entretenimiento

Hija de la musa de Alfred Hitchcock, Tippi Hedren, la futura actriz vivió una niñez extraordinaria junto a 71 leones, tigres y elefantes en un rancho de California. Una historia real que parece de película, donde el peligro era parte de la vida cotidiana.

Un hogar verdaderamente salvaje

Pocas personas pueden presumir de una infancia tan extraordinaria como la de Melanie Griffith, nacida el 9 de agosto de 1957 en Nueva York. Mientras otros niños jugaban con perros y gatos, ella compartía su cama con un león de 180 kilos llamado Neil, que dormía sobre almohadas y se refrescaba en la piscina familiar mientras los vecinos escuchaban rugidos que retumbaban a kilómetros de distancia. Su madre, Tippi Hedren, era una modelo de belleza angelical y melena dorada que conquistaba portadas en la Gran Manzana. Tras un divorcio temprano, madre e hija se mudaron a California, donde el destino cambiaría radicalmente: Alfred Hitchcock, el maestro del suspenso que acababa de consagrarse con Psicosis, descubrió a Tippi en un aviso publicitario y la convocó para protagonizar Los pájaros, pese a su nula experiencia actoral.

Un regalo perturbador del "Tito Hitch"

El contrato con Hitchcock fue prometedor, pero el rodaje se convirtió en una pesadilla. El director desarrolló una obsesión enfermiza con su nueva musa. Mientras tanto, la pequeña Melanie quedaba al cuidado de una niñera. Una Navidad recibió un regalo inquietante de quien ella llamaba "Tito Hitch": una muñeca idéntica a su madre, vestida como en la película y colocada dentro de un pequeño ataúd. El detalle era tan perturbador como simbólico de la relación que mantenían.

El origen del sueño africano

En 1969, Tippi Hedren viajó a Mozambique para filmar Satan's Harvest junto a su nuevo marido, el productor Noel Marshall. Allí quedó fascinada con la vida salvaje africana y con una casa abandonada ocupada por treinta leones. La experiencia la transformó profundamente: decidió dedicarse a la defensa de animales salvajes y demostrar que la convivencia entre humanos y grandes felinos era posible. Así llegó Neil, un león de 180 kilos rescatado tras haber sido usado en publicidades. La adolescente Melanie lo adoptó como si fuera un gato doméstico: dormían juntos, él apoyaba la pata sobre ella buscando contacto, y se refrescaba en la piscina familiar mientras los vecinos vivían aterrorizados por los rugidos.

El rancho del desierto y la película "Roar"

Las presiones vecinales obligaron a la familia a mudarse a un rancho en el desierto de Mojave, California. Allí el proyecto tomó una dimensión impensada: no solo convivirían con leones, sino que filmarían una película que mostraría esa experiencia. El título sería Roar. Lo que comenzó como una utopía terminó siendo una pesadilla logística y física. Al rancho llegaron:
  • 71 leones
  • 26 tigres
  • 1 tigón (híbrido de tigre y león)
  • Panteras negras, pumas, yaguaretés, leopardos
  • Hasta elefantes
La producción, pensada para cinco semanas, duró cinco años. Alimentar a los animales costaba miles de dólares por semana, por lo que vendieron casas y objetos de valor para sostener el proyecto.

Accidentes y secuelas

Los accidentes fueron constantes y graves. Más de 70 miembros del elenco y el equipo resultaron heridos durante el rodaje. El director de fotografía recibió más de 200 puntos de sutura en la cabeza. Noel Marshall fue atacado en múltiples ocasiones, al punto de desarrollar gangrena. Tippi Hedren fue levantada y lanzada por un elefante, fracturándose huesos. La propia Melanie Griffith sufrió uno de los momentos más aterradores: durante una escena, una leona reaccionó mal y la atacó en la cara. Necesitó cirugía reconstructiva y cincuenta puntos, y estuvo a punto de perder un ojo. Años más tarde recordaría aquella etapa como "loca y peligrosa", pero también formadora: la hizo fuerte.

El fracaso comercial y el legado

La película se estrenó en 1981 con un mensaje contra la caza furtiva, pero fue un fracaso comercial. De los 11 millones de dólares invertidos, apenas recuperaron una fracción.

La vida adulta de Melanie Griffith

Para entonces, Melanie ya era adolescente. A los 14 años parecía mayor. A los 15 se fue a vivir con el actor Don Johnson, con quien se casaría posteriormente. Luego vendrían matrimonios, divorcios, adicciones y renacimientos. Se casó también con Steven Bauer, con quien tuvo a su primer hijo. Más tarde se unió al actor español Antonio Banderas, con quien compartió 18 años y una hija: Dakota Johnson, quien continuaría la tradición actoral familiar y se convertiría en una estrella internacional. En 2018, Melanie enfrentó otro desafío personal: un carcinoma de piel en la nariz que requirió cirugía, el cual superó exitosamente. Hoy vive cerca de su madre en Hollywood Hills, en un entorno familiar donde los ex conviven sin sobresaltos y la vida transcurre con calma, lejos de los rugidos que marcaron su niñez.

Fuente: Infobae

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