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Maxi El Brother: la historia del argentino que trajo a Bad Bunny cuando nadie creía en el género urbano

15/02/2026 11:12 • Entretenimiento

En 2017, Maximiliano Barbaccia apostó por un joven puertorriqueño desconocido en Argentina y cambió para siempre la escena del trap local. Su visión estratégica de "conquistar las plazas" no solo llenó discotecas, sino que impulsó a artistas como Khea, Cazzu y Duki. Hoy, casi una década después, esa decisión se convirtió en un hito cultural.

El origen de una revolución musical argentina

A casi diez años de su primera visita a Argentina, Bad Bunny se ha convertido en un fenómeno mundial indiscutible. El puertorriqueño lidera las playlist internacionales, arrasó en los Grammy con su álbum "Debí Tirar Más Fotos" y brilló en el Super Bowl. Sin embargo, detrás de su arribo al país hubo una persona que vio lo que nadie más podía ver: Maxi "El Brother" (Maximiliano Barbaccia), el empresario y productor que apostó por el género urbano cuando este era prácticamente inexistente en la escena local.

La apuesta estratégica de 2017

En una entrevista exclusiva con Teleshow, Maxi El Brother reveló los detalles de cómo logró traer a Benito Antonio Martínez Ocasio (nombre real de Bad Bunny) por primera vez a Argentina en mayo-junio de 2017. Junto a su socia y esposa Lourdes, organizó una serie de recitales en discotecas y locales de Buenos Aires, en una época donde el género urbano atravesaba una etapa incipiente en el país. "Yo arranqué más o menos en 2010, con una productora que armé, hacíamos música y después nos dedicamos a hacer eventos", recordó Brother. En ese momento, Argentina vivía cierto retraso respecto al auge del género: "La movida de Puerto Rico estaba recién llegando, en realidad no existía acá. Nosotros nos movíamos trayendo artistas como Arcángel, Ñengo Flow, De la Ghetto y Ozuna".

Conquistar las plazas: la estrategia que funcionó

En el circuito de espectáculos, los artistas internacionales solían buscar presentarse en grandes escenarios como el Luna Park. Pero la estrategia que armaron fue radicalmente diferente: "Les explicaba que había que conquistar la plaza, porque el género no era popular. Les hablaba de discotecas grandes, de 2.000 a 3.000 personas, como Pinar de Rocha, Club Museum y El Bosque. Así armamos el circuito".

El vínculo clave con Noah Assad

El contacto directo con Bad Bunny se dio a través de su representante Noah Assad, figura fundamental en la carrera del artista. "Por el manager, que es Noah, yo venía trabajando con él desde 2012. Él tenía su agencia y ya representaba a Bad Bunny, no solo le conseguía fechas. Con Noah hice mucha amistad, y uno de esos negocios fue traer a su artista, porque le confiaba plenamente", relató. La propuesta llegó en el momento perfecto: "Me mandó: 'Mirá, estoy sacando este artista, tiene tantas canciones sonando en Puerto Rico y Estados Unidos'. Le pregunté la visión y cómo lo veía en Argentina. Me contestó que para mayo o junio iba a contar con más repertorio".

15 canciones que cambiaron todo

El resultado superó todas las expectativas: "Llegamos a mayo, junio de 2017, con un repertorio de unas 15 canciones. Eran pocas, pero todas éxitos". El impacto fue inmediato: "En todos los lugares que iba, batía récords. En Pinar de Rocha, por ejemplo, superó marcas que tenían otros artistas".

El nacimiento del trap argentino

Tras esa experiencia, Maxi El Brother se transformó en el impulsor de toda una generación: "Después de esa experiencia, empecé a desarrollar y producir a los artistas del trap argentino, como Khea, Cazzu, Ecko y Duki. Creamos el nicho, hicimos un festival y empezamos a generar demanda". La colaboración internacional marcó un hito histórico: "Hicimos el tema 'Loca', fue un puente del trap argentino a toda Latinoamérica".

La disciplina como clave del éxito

Sobre los factores que llevaron a Bad Bunny a convertirse en referente mundial, Brother fue categórico: "La industria es cinco o diez por ciento talento y noventa, noventa y cinco por ciento disciplina". Para él, la clave está en la determinación: "Disciplina es hacer las cosas cuando las tenés que hacer, tener un plan para tu carrera y cumplirlo al pie de la letra".

Humildad y visión a largo plazo

En el plano personal, El Brother valoró la sencillez del artista: "Cuando lo conocí era un chico muy humilde, muy centrado. No tenía excesos, muy tranquilo, enfocado, y siempre claro en lo que quería". Además añadió algo revelador: "Estando en 2017, él ya pensaba en el 2026. Nueve años atrás, sabía que iba a llegar lejos".

El legado que perdura

El trabajo de Maxi El Brother abrió nuevas oportunidades para toda la escena nacional. "Pasamos la posta y los eventos a la productora de Lauría. Todo ese trabajo hizo que hoy la escena esté llena de grandes artistas", afirmó con orgullo. También destacó la constancia en el entorno profesional del artista: "El mismo equipo desde el primer día, acaban de renovar contrato. Eso habla de la confianza interna y de saber resolver las cosas puertas adentro". Sobre la relación actual con Bad Bunny, reconoció que ya no mantiene un contacto frecuente: "No es tanto por alejamiento, sino que cada uno siguió su camino; yo me enfoqué en lo mío acá y él en su carrera global".

El presente del Conejo Malo en Argentina

Actualmente, Bad Bunny está realizando su "Debí Tirar Más Fotos World Tour" y este fin de semana colmó el Estadio Monumental de Buenos Aires con miles de fanáticos. El reencuentro con artistas locales como Cazzu, Duki y Khea demostró que aquella visión de 2017 se materializó en una escena próspera y conectada internacionalmente. "Siempre le gustó el país, el fútbol. Se lleva bien con los chicos del género local. Compartió escenario con Cazzu, Khea y Duki", recordó Brother sobre la adaptación del artista a Argentina.

Fuente: Infobae - Teleshow

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