15/02/2026 18:22 • Entretenimiento
El puertorriqueño brilló en el espectáculo de medio tiempo con un show casi enteramente en español, algo inédito en la historia del evento. Su mensaje de amor y unidad resonó profundamente entre los 68 millones de latinos que viven en Estados Unidos en un contexto de políticas migratorias hostiles.
Un momento histórico para la comunidad latina
El pasado
8 de febrero de 2026, Bad Bunny se convirtió en el primer artista en presentar un espectáculo de medio tiempo del Super Bowl casi exclusivamente en español, marcando un hito sin precedentes en la historia del evento deportivo más importante de Estados Unidos. La actuación fue vista por
128,2 millones de espectadores solo en territorio estadounidense, según datos oficiales.
Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del artista, ofreció una celebración de la cultura puertorriqueña y latina que incluyó desde reguetón hasta salsa, lanzando un poderoso mensaje de unidad en un momento político particularmente complejo para la comunidad hispana.
El mensaje que conmovió a millones
Durante su presentación, Bad Bunny pronunció la frase
"Seguimos aquí" frente a un letrero gigante que rezaba:
"Lo único más poderoso que el odio es el amor". El espectáculo rindió homenaje a Puerto Rico y celebró la diversidad latinoamericana, mostrando las banderas de todo el continente.
El mensaje caló profundamente entre los
68 millones de latinos que residen en Estados Unidos, muchos de los cuales han experimentado en los últimos 13 meses una ofensiva contra la inmigración sin precedentes bajo la administración Trump.
Doña Toñita: la invitada sorpresa que robó corazones
Uno de los momentos más emotivos del show fue la participación de
María Antonia Cay, mejor conocida como
"Doña Toñita", la matriarca del
Caribbean Social Club, ubicado en el número 244 de la calle Grand en Williamsburg, Brooklyn. El bar es un punto de encuentro histórico para la comunidad boricua en Nueva York.
Bad Bunny le dio un
chupito de ron mientras cantaba su tema "NUEVAYoL", que menciona explícitamente:
"Un shot de cañita en casa de Toñita, ay / PR se siente cerquita". El gesto puso en el foco mundial a esta mujer de 73 años que desde hace más de seis décadas ofrece comida gratuita en su establecimiento.
La respuesta de la comunidad latina
Figuras políticas destacadas celebraron el momento. La congresista demócrata
Nydia Velázquez, primera representante con raíces boricuas en el Capitolio, declaró que en
"13 minutos Benito encapsuló 500 años de historia" de Puerto Rico.
"Abrió con los cañaverales, y como hija de un cortador de caña de Yabucoa, eso me tocó el alma", explicó Velázquez. "Mostró al mundo nuestras luchas, nuestra alegría, nuestras bodas, nuestros apagones, y lo hizo todo en español, sin pedir disculpas".
El reconocimiento de los migrantes
Valeria, una migrante nicaragüense de 33 años que lleva solo dos años en Estados Unidos, expresó: "Me encantó porque dijo algo que a todos los latinoamericanos nos encantaría poder decir: que América no es solo Estados Unidos. Es algo que hay que recalcar en este momento, en el que nos están menospreciando, como si no perteneciéramos".
Damaris, una puertorriqueña de 73 años que vive en el Bronx, viajó una hora en metro hasta Brooklyn para conocer a Doña Toñita después de verla en el Super Bowl. "Fue importante para que el Gobierno se dé cuenta de que están cometiendo errores, que están violando los derechos de las personas", señaló.
Las críticas y la polémica
El presidente
Donald Trump, quien declinó asistir al evento, calificó el espectáculo como
"terrible" y
"uno de los peores de la historia", criticando que no se entendía "ni una palabra". Algunos legisladores republicanos se sumaron a las críticas.
La representante cubanoamericana por Florida
María Elvira Salazar escribió en X que el Super Bowl
"no debería ser una feria multicultural", argumentando que un show completamente en español "sin subtítulos, no es inclusivo. Es excluyente".
Sin embargo, para la gran mayoría de la comunidad latina, el mensaje de Bad Bunny representó un momento de orgullo y visibilidad en un tiempo de incertidumbre.
El legado del Caribbean Social Club
Doña Toñita emigró de Puerto Rico hace más de seis décadas y es considerada la matriarca de la comunidad boricua en Nueva York. Su bar, donde la comida es gratis y solo se cobra la bebida (tres dólares por una cerveza), ha servido como refugio y hogar para generaciones de migrantes.
"Lo importante es que cuando haya un necesitado, se le pueda cobijar. Darle comida, su refresquito. En lo que sea, se ayuda", aseguró Cay. "Aquí estamos todos —latinos, americanos, hispanos— como una familia".
Un antes y un después
El show de Bad Bunny marca un punto de inflexión en la representación latina en eventos masivos de Estados Unidos. En un momento en que la administración busca redefinir quién cuenta como americano, el artista amplió esa definición para millones de personas, recordando que la cultura latina es parte fundamental del tejido estadounidense.
Como señaló Valeria: "Bad Bunny no tiene la obligación de cambiar el tema migratorio, ni podrá. Pero nos representó".
Fuente: El País