18/02/2026 17:37 • Entretenimiento
La edición 26 del festival más importante de Latinoamérica convocó a más de 90.000 personas en Santa María de Punilla. Fito Páez, Divididos, Airbag, Trueno y YSY A encabezaron una grilla que unió generaciones y dejó un impacto económico sin precedentes para la región.
Un fin de semana que quedará en la historia
El
Aeródromo de Santa María de Punilla se transformó durante el fin de semana del
14 y 15 de febrero de 2026 en el epicentro musical de Latinoamérica. La edición número
26 del Cosquín Rock superó todas las expectativas con una convocatoria de
más de 90.000 personas que vibraron con una grilla monumental que combinó leyendas del rock nacional, referentes de la escena urbana y propuestas electrónicas.
El impacto económico: cifras que sorprenden
Según el
Estudio de Triple Impacto realizado por el Instituto de Cultura Contemporánea (ICC), el festival movilizó aproximadamente
$50.000 millones de pesos en toda la provincia de Córdoba. Este derrame económico se distribuyó de la siguiente manera:
| Categoría | Monto aproximado |
| Comercios y servicios locales | $9.000 millones |
| Alojamiento | $9.000 millones |
| Transporte | $5.000 millones |
Un festival federal y turístico
El carácter federal del evento quedó demostrado con datos contundentes: el
52,10% de los asistentes provenía de otras provincias, principalmente de
Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Salta y Entre Ríos. Además, un
2,10% del público fue internacional, con visitantes de
Uruguay, Chile, Perú y Bolivia.
El impacto turístico fue histórico: el
69,8% de los asistentes se alojó en la zona durante el festival, con una estadía promedio de
cuatro noches. El
54,70% viajó exclusivamente para el evento, mientras que casi el 40% combinó el festival con sus vacaciones.
Los shows que marcaron el fin de semana
Fito Páez ofreció uno de los conciertos más emotivos del encuentro, con una puesta ambiciosa, visuales impactantes y su clásica combinación de piano y banda completa. Los clásicos fueron coreados masivamente por un público entregado.
Divididos desplegó un set potente y directo, con su característico sonido filoso y una respuesta arrolladora del público, convirtiendo su presentación en uno de los momentos más intensos del fin de semana.
Lali fue una de las grandes protagonistas de la primera jornada con un show de alto impacto visual y performático, coreografías y una lista de temas coreados de punta a punta.
Airbag desató una fiesta rockera con guitarras al frente, hits encadenados y una conexión permanente con su audiencia, reafirmando su enorme presente convocante.
El pulso urbano llegó de la mano de
Trueno, con una performance energética de fuerte impacto escénico, bases contundentes y rimas coreadas. El cierre más explosivo llegó con
YSY A, que convirtió su presentación en una verdadera celebración colectiva.
También se destacó el regreso de
Gustavo Cordera con Bersuit Vergarabat, uno de los momentos más esperados y celebrados por el público.
La mística de la montaña
El estudio del ICC reveló un vínculo emocional inquebrantable entre el público y el festival. El
55,20% de los asistentes son "recurrentes", con un promedio de
4,46 ediciones previas. Incluso, un
21% es considerado público histórico por haber asistido a seis o más ediciones.
Al consultar qué es lo que más valoran, el
37,20% destacó la "mística de la montaña", ese entorno natural único de Punilla. Le siguen la aventura del viaje (20,30%) y la energía del público (19,30%).
Esta pasión se traduce en una confianza notable: casi el
20% compró su entrada ocho meses antes, sin siquiera conocer la grilla de artistas.
Perfil del asistente
El público del Cosquín Rock se caracteriza por ser joven y con un alto nivel de formación:
más del 65% cuenta con estudios universitarios (en curso o terminados). En cuanto a su situación laboral, el
50% trabaja y un
27% combina trabajo y estudio.
En cuanto a movilidad, el
60,20% de los asistentes utilizó el nuevo puente de la variante Costa Azul para llegar al predio. El medio de transporte predominante fue el
automóvil particular (63,70%), seguido por el colectivo de media y larga distancia.
Siete escenarios de pura música
La producción de primer nivel incluyó
siete escenarios activos que ofrecieron un amplio abanico de propuestas: rock clásico y alternativo, pop, propuestas emergentes, electrónica y fusiones con raíz folklórica. Los distintos escenarios mantuvieron actividad constante y permitieron descubrir nuevos proyectos junto a artistas consagrados.
La zona electrónica, los espacios temáticos y los sectores dedicados a nuevos sonidos sumaron identidad propia a cada franja horaria del festival.
Una experiencia integral
Cosquín Rock volvió a consolidarse como una experiencia que excede lo musical: propuestas gastronómicas, activaciones de marcas, espacios de descanso, intervenciones artísticas y programas de sustentabilidad formaron parte de un ecosistema pensado para el público.
Con
26 ediciones consecutivas, el festival reafirma su lugar como uno de los encuentros musicales más importantes de Latinoamérica, sosteniendo su capacidad de convocar multitudes y generar momentos únicos año tras año.
Fuentes: Crónica | La Voz