Imago Noticias
Marco Rubio en Múnich: "Estados Unidos siempre será un hijo de Europa"
Filtraron el sueldo semanal de los participantes de Gran Hermano: Generación Dorada
Visa compró Prisma y Newpay: Banelco y PagoMisCuentas pasan a manos del gigante global
Artemis II: Argentina viaja a la Luna en misión histórica tras 50 años
Bradley Cooper regresa como director con "Sin conexión": estreno el 19 de febrero
21/02/2026 09:20 • Salud
Los medicamentos inyectables para el control del peso han pasado de ser un tratamiento clínico especializado a convertirse en un verdadero fenómeno social. Nombres como Ozempic, Wegovy y Mounjaro se mencionan en conversaciones cotidianas, redes sociales y hasta en programas de entretenimiento. Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto el foco en un aspecto que rara vez se discute al inicio del tratamiento: ¿qué ocurre cuando se deja el medicamento?
Según la organización española, está "comprobado" que estos medicamentos pueden ser eficaces para perder peso, pero al interrumpirlos, en la mayoría de los casos, el peso vuelve a subir. El aviso llega en un momento clave, con indicaciones terapéuticas que se amplían y con más personas interesadas en opciones como semaglutida o tirzepatida por motivos que van más allá de la diabetes tipo 2.
El resultado puede cambiar de forma notable cuando se dejan, y ese escenario rara vez se integra en la conversación inicial sobre expectativas, duración y mantenimiento de hábitos.
| Fármaco | Principio activo |
|---|---|
| Ozempic | Semaglutida |
| Wegovy | Semaglutida |
| Mounjaro | Tirzepatida |
Estos medicamentos actúan sobre las señales de saciedad y el apetito.
El rebote no es un misterio, aunque a menudo se presente como una sorpresa. Estos fármacos actúan, entre otros mecanismos, sobre señales de saciedad y apetito. Mientras el tratamiento está activo, el control del hambre y la ingesta puede ser más sencillo. Al retirarlo, esa ayuda desaparece y el cuerpo tiende a volver a su patrón previo.
Al desaparecer el efecto farmacológico, es frecuente que reaparezca el hambre con más intensidad.
El organismo tiende a ahorrar energía y defender el peso anterior, complicando el mantenimiento.
Si la pérdida se logró principalmente por el fármaco, la transición puede fallar sin rutinas sostenibles.
En el documento de información al paciente de Mounjaro (tirzepatida), autorizado en la Unión Europea, se indica que el medicamento se usa en adultos con diabetes tipo 2 y también para tratar a adultos con obesidad o sobrepeso con criterios de IMC. La descripción oficial establece claramente que no está planteado como un atajo aislado, sino como un apoyo a dieta y actividad física, con un marco de prescripción y seguimiento médico.
La prevención del rebote no se basa en trucos, sino en estrategia. Si el objetivo es mantener la pérdida de peso, la duración del tratamiento debe decidirla el médico, y el plan de hábitos no puede empezar "después", sino desde el primer día.
Antes de iniciar un tratamiento para perder peso, la pregunta decisiva no es "cuánto se baja en tres meses". Es "qué plan existe para sostener el resultado al sexto mes y al año". La OCU lo resume claramente: "Funcionan, pero no son una solución automática y permanente si se usan como si fueran un curso rápido".
Fuente: El Confidencial Digital / Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) - 20 de febrero de 2026