Imago Noticias
Paro general en Córdoba: todos los servicios suspendidos por la reforma laboral
Tomás Etcheverry gritó campeón en Río y logró su primer título ATP
Human D logra una Serie A histórica de USD 66M, la más grande de Latinoamérica
Milei cita a Milton Friedman: "Proteger al consumidor del gobierno"
25/02/2026 12:29 • Salud
Los millennials se enfrentan a un desafío sanitario sin precedentes: tasas de cáncer significativamente más altas que las generaciones anteriores a la misma edad.
Un estudio publicado recientemente en Science for Optimal Cancer Care y analizado por especialistas en la revista académica The Conversation, ha revelado una tendencia alarmante: los millennials (nacidos entre 1981 y 1995) son la generación con mayor riesgo de desarrollar cáncer antes de los 50 años, incluso más que sus propios padres.
Entre 1990 y 2019, los casos registrados de cáncer en personas menores de 50 años aumentaron un 79% a nivel mundial, mientras que la mortalidad por estas enfermedades creció un 28%. Las proyecciones de la OMS indican que los casos de cáncer alcanzarán los 35 millones en 2050, un incremento global del 77%.
El estudio señala que aproximadamente el 80% de los cánceres responden a hábitos de estilo de vida y no a factores genéticos heredados. Muchos hábitos adoptados por los millennials dañan el ADN con el tiempo y pueden generar cáncer.
| Factor de riesgo | Impacto en la salud | Dato clave |
|---|---|---|
| Alimentación ultraprocesada | Obesidad, resistencia a la insulina, inflamación crónica | Hombres con IMC elevado: +39% riesgo cáncer colorrectal |
| Consumo de alcohol | Daño directo al ADN, carcinógeno Grupo 1 | 95% de cervezas contienen "químicos eternos" (PFAS) |
| Déficit de sueño | Alteración de melatonina, daño en reparación del ADN | Millennials duermen 30-45 min menos por noche |
| Estrés crónico | Debilidad del sistema inmune, inflamación | Doble riesgo de morir de cáncer según Harvard |
La alimentación es uno de los grandes responsables del aumento de casos de cáncer en personas jóvenes. Según datos de la OMS, en 2022 más de 390 millones de niños y adolescentes (5 a 19 años) tenían sobrepeso, mientras que 160 millones eran obesos.
La obesidad infantil deja daño acumulativo en la adultez: la condición está relacionada con resistencia a la insulina, inflamación crónica y alteraciones hormonales que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer.
Un análisis que incluyó a 4,7 millones de personas, publicado por la Organización Panamericana de la Salud, reveló que los hombres con índice de masa corporal elevado en etapas tempranas presentaron 39% más riesgo de cáncer colorrectal en la adultez, mientras que las mujeres tuvieron un 19% más de probabilidad.
Además, un estudio publicado en Frontiers demostró que las dietas ricas en alimentos ultraprocesados aumentan la inflamación, contribuyendo a enfermedades gastrointestinales como el síndrome de intestino irritable, una condición que la experta Lydia Begoña Horndler describe como "casi endémica" de la generación millennial.
La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) clasifica el alcohol como carcinógeno del Grupo 1, capaz de causar cáncer en humanos al dañar directamente el ADN.
Los baby boomers consumen alcohol con mayor frecuencia, pero los millennials tienden a beber menos seguido pero en mayores cantidades, buscando la embriaguez rápida (binge drinking).
Un estudio de abril de 2025 en Environmental Science & Technology detectó que 95% de 23 tipos de cervezas analizadas contenían PFAS ("químicos eternos"), vinculados con cáncer testicular y renal.
Un estudio publicado en 2020 en Springer Nature reveló que los millennials y la Generación Z duermen en promedio 30 a 45 minutos menos por noche en comparación con otras generaciones.
La exposición nocturna a pantallas altera la secreción de melatonina, la hormona reguladora del ciclo circadiano. La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos recomienda que los adultos duerman entre 7 y 9 horas diarias.
La falta de sueño crónico daña la reparación del ADN y reduce los efectos protectores de la melatonina frente al cáncer, aumentando el riesgo de procesos tumorales.
Cuando el estrés se mantiene por mucho tiempo, favorece la resistencia a la insulina, la hipertensión y debilita el sistema inmune. Una investigación de 2019 en Science Direct reveló que el estrés crónico aumenta la inflamación y genera dificultades para defenderse ante células dañinas.
Doble riesgo
de morir de cáncer tienen las personas con mayor carga de estrés, según un estudio de Harvard.
Según cifras de Globe Scan, la Generación Z y los millennials son las poblaciones más estresadas.
La tendencia está marcada por tumores digestivos y ginecológicos, que se presentan cada vez con mayor frecuencia en adultos jóvenes.
Fuente: Estudio publicado en Science for Optimal Cancer Care y analizado en The Conversation.