07/03/2026 04:07 - Economia
La provincia de Río Negro está protagonizando una transformación productiva sin precedentes. Lo que durante décadas fue territorio exclusivo de peras y manzanas, hoy se diversifica hacia el maíz bajo riego, un cultivo que históricamente era imposible en la región por la escasez de lluvias. El promedio de apenas 190 mm anuales de precipitaciones apenas cubría un tercio de lo necesario para el desarrollo del cereal.
Pero la revalorización del riego -ese legado del ingeniero Césare Cipolletti que dio vida al Valle del Río Negro- cambió el panorama. Hoy, las 23.000 hectáreas irrigadas con maíz son solo el comienzo de un potencial estimado en 1 millón de hectáreas que podría ampliar la frontera productiva de Argentina.
Los números son contundentes: mientras la Pampa Húmeda promedia 80-100 quintales por hectárea en secano, el maíz norpatagónico alcanza promedios de 140 qq/ha con picos de hasta 200 qq/ha (20 toneladas). Estos rindes duplican los registros tradicionales.
El ingeniero Luis Bertoia, coordinador del Comité de Forrajes de Maizar, comparó el ambiente de la región con el famoso Corn Belt estadounidense. Las condiciones son ideales:
Uno de los aspectos más revolucionarios es la integración agrícola-ganadera. La alfalfa bajo riego está permitiendo transformar campos que tradicionalmente sostenían una vaca por hectárea (produciendo apenas 10 kg de carne/ha) en sistemas intensivos que alcanzan 1.000 kg de carne por hectárea.
Productores como Nicolás García (Establecimiento Don Manuel) y Francisco Pili lideran esta transformación, combinando maíz y alfalfa bajo riego con sistemas de feedlot y venta directa de carne. El modelo integra pasturas, granos y ganadería en un ciclo virtuoso.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Campos sin mejoras en Río Negro | US$ 500-800/ha |
| Inversión para producir (nivelación + riego) | US$ 3.500-4.500/ha |
| Valor en zona núcleo (comparativo) | Aproximadamente 4 veces mayor |
| Hectáreas actuales con maíz bajo riego | 23.000 ha |
| Potencial total bajo riego | 1.000.000 ha |
El 1° Congreso de Maíz Bajo Riego en la Norpatagonia, realizado el 5 de marzo de 2026 en General Roca, reunió a casi 200 personas y contó con la participación del ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, el secretario de Agricultura Lucio Reinoso, y referentes de Maizar, INTA y grupos CREA.
Un paso clave fue el acuerdo de cooperación firmado hace un año entre la provincia de Río Negro y Maizar, la asociación de la cadena del maíz y el sorgo argentino. El presidente de Maizar, Federico Zerboni, destacó el nivel tecnológico de la región y el potencial para generar valor en origen.
El senador nacional Pablo Cervi (La Libertad Avanza) mencionó la amortización acelerada del RIMI (Régimen de Incentivos para la Inversión) para equipos de riego como una oportunidad clave para los inversores.
En una región donde los salarios vinculados a Vaca Muerta captan los mejores recursos humanos, la agroindustria se reinventa con lo que algunos llaman la "Vaca Viva". La idea es que la energía del subsuelo se transforme en producción de carne de alta calidad, aprovechando que la Patagonia tiene certificación libre de aftosa sin vacunación.
Los productores coinciden en que la clave fue el ajuste tecnológico: genética, fechas de siembra, dosis de insumos y manejo agronómico. La articulación entre CREA, Aapresid e INTA fue fundamental para el desarrollo de estas prácticas adaptadas a la región.
La visión de los protagonistas es clara: en pocos años, la Norpatagonia podría convertirse en una región agrícola más del país, con la ventaja de menor riesgo productivo y mayor previsibilidad gracias al riego, algo que la zona núcleo no puede garantizar dependiendo exclusivamente de las lluvias.
Fuentes: Gobierno de Río Negro, Clarín Rural, Maizar
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones