07/03/2026 17:16 - Economia
El conflicto militar en Medio Oriente iniciado el 28 de febrero de 2026 ha provocado una de las subas más significativas en el precio del petróleo de los últimos años. La combinación de ataques militares, el cierre del Estrecho de Ormuz y las tensiones geopolíticas ha creado un escenario de incertidumbre que se refleja directamente en los mercados financieros globales.
El petróleo Brent, referencia internacional, cerró el viernes 6 de marzo de 2026 en USD 92,69 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense alcanzó los USD 90,90. Ambas cotizaciones representan los niveles más altos desde 2023.
El estrecho, con apenas 32 kilómetros de ancho en su punto más angosto, es por donde circula aproximadamente el 20-25% del petróleo mundial. Su cierre ha dejado bloqueados aproximadamente 8,7 millones de barriles diarios.
El índice paneuropeo STOXX 600 cerró la semana con una caída del 5,5%, su mayor retroceso en casi un año. Las bolsas de Fráncfort y París sufrieron sus peores descensos semanales desde abril de 2025, mientras que Madrid experimentó su mayor desplome en cuatro años.
El sector energético fue el único que registró avances, con un aumento del 0,8% en su índice, impulsado precisamente por el encarecimiento del crudo. Bancos y empresas sanitarias europeas sufrieron pérdidas significativas, afectadas por la incertidumbre global.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en su red social Truth Social: "No habrá ningún acuerdo con Irán, sólo una rendición incondicional". Esta postura agudizó la preocupación de los mercados sobre la posibilidad de una guerra prolongada.
El ministro de Energía de Qatar advirtió al Financial Times que todos los productores del Golfo Pérsico podrían suspender sus exportaciones en cuestión de semanas, lo que podría llevar el precio del barril hasta los USD 150.
Según la consultora GasBuddy, el precio promedio del diésel aumentó 51 centavos por galón en solo una semana en Estados Unidos, mientras que la gasolina subió 32 centavos. El analista Patrick De Haan estimó que los estadounidenses están gastando colectivamente unos 122 millones de dólares más por día en combustible que hace apenas una semana.
Los futuros del crudo estadounidense registraron un alza superior al 10% al cierre de la semana, y el Brent subió más del 6%, en la que fue la mayor ganancia semanal desde la pandemia de 2020.
El gobierno chino ordenó a sus principales refinerías (PetroChina, Sinopec, CNOOC, Sinochem, Zhejiang Petrochemical) suspender las exportaciones de diésel y gasolina para prevenir posibles escaseces, una medida que amplificó la volatilidad en los mercados.
El secretario de Energía, Chris Wright, intentó transmitir calma señalando que el conflicto comenzó en un contexto de producción petrolera estadounidense en niveles récord. Washington autorizó temporalmente el suministro de petróleo ruso sancionado a India debido al impacto directo en el abastecimiento de Nueva Delhi.
Analistas como John Kilduff, socio de Again Capital, expresaron: "El peor escenario se está desarrollando ante nuestros ojos". El cierre de Ormuz durante siete días ha impedido el transporte de aproximadamente 140 millones de barriles, el equivalente a 1,4 días de demanda global.
Ole R. Hvalbye, analista de SEB, subrayó que incluso si se reabrieran las exportaciones, habría un retraso considerable antes de recuperar la producción normal.
El factor decisivo para los mercados será la duración del conflicto. Mientras tanto, los mercados energéticos permanecen en alerta máxima ante cualquier nueva escalada militar que pueda agravar el suministro global de petróleo.
Fuentes: Infobae, Cadena 3, The Wall Street Journal, Financial Times, Reuters, AFP
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones