09/03/2026 02:22 - Tecnologia
Nació en Lanús, estudió medicina en la UBA y hoy trabaja con la NASA. Su historia es un ejemplo de perseverancia y pasión por el espacio.
Lorna Evans (37) nació en Lanús, provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia de clase media baja. Su padre era médico intensivista y su madre bibliotecaria. Vivían en la parte trasera de la casa de sus abuelos. "Mis viejos siempre decían que lo más importante era el conocimiento, porque es algo que no nos pueden robar ni podemos perder", recordó.
Desde chica, su padre la llevaba de vacaciones a Capilla del Monte y le enseñaba a guiarse con las estrellas. Esa curiosidad la llevó a querer estudiar Ingeniería Aeronáutica o Nuclear en el Instituto Balseiro, pero terminó eligiendo medicina en la UBA. Mientras cursaba, obtuvo el título de piloto privada porque quería "estar lo más cerca del cielo posible".
La medicina aeroespacial la descubrió cuando fue a hacerse el psicofísico para piloto: "Me pregunté: '¿Qué son estos médicos que hacen el psicofísico?'. Ahí descubrí el estudio del estrés que recibe el cuerpo de un piloto de caza o de un astronauta".
Luego de la crisis del 2001 y tras abandonar una prometedora carrera tenística por problemas económicos, Lorna llegó a Estados Unidos ya recibida de médica para hacer cursos y rotaciones. "Al principio fue duro. Mandaba muchos mails a todos lados pidiendo oportunidades de investigación, pero nadie respondía; es un campo muy cerrado", recordó.
Un contacto argentino la conectó con un cirujano de la Mayo Clinic que le abrió la puerta a la investigación en cirugía robótica. Desde ahí conoció a los flight surgeons (médicos de vuelo) de la NASA y empezó a aplicar para trabajar en la organización de sus sueños. Fueron cuatro rechazos hasta que, a la quinta, entró.
El programa HERA (Human Exploration Research Analog) es un programa de astronautas análogos de la NASA diseñado para simular las condiciones de una misión espacial de larga duración antes de que esta ocurra en la realidad.
"Antes de ir a la Luna o a Marte, se hace investigación en aislamiento para estudiar la fatiga y los ritmos circadianos en un módulo que simula la ISS o un hábitat lunar", describió Evans. "Estás 45 días observado las 24 horas para ver cómo te desenvolvés en grupo. Es un paso previo para recolectar datos y prevenir riesgos."
Como investigadora externa, Evans trabaja en varios proyectos:
El programa Artemis de la NASA tiene como objetivo llevar humanos a la Luna y, eventualmente, a Marte. Evans sueña con participar en Artemis IV, que está planificada para finales de la década.
"Mi sueño, desde chica, es ir al espacio. Y mi meta ahora es ser candidata para una misión de larga duración en Artemis. Pero si termino siendo médica de vuelo o investigadora, ya estaré feliz porque esta es mi pasión", expresó.
Hoy, además de su carrera científica, Evans dirige ALMA-IB, una ONG orientada a facilitar el acceso de argentinos y latinoamericanos a becas, pasantías y rotaciones en la NASA. "Queremos abrir las puertas que a mí me costaron años tocar", señaló.
En noviembre, la organización llevará adelante en Argentina el primer Congreso Latinoamericano de Medicina Aeroespacial, Ingeniería y Biotecnología.
"Que el sueño no tenga techo. Si te apasiona la astrofísica o la ciencia, hacé ese camino aunque parezca que en la Argentina no existe. Las oportunidades aparecen si hay convicción y perseverancia."
Si el programa HERA la confirma y su candidatura a Artemis IV prospera, Lorna Evans podría convertirse no solo en la primera astronauta análoga argentina en la historia de la NASA, sino también en la primera argentina en viajar al espacio e incluso pisar la Luna.
| Nombre: | Lorna Evans |
| Edad: | 37 años |
| Origen: | Lanús, Buenos Aires |
| Profesión: | Médica, piloto, investigadora |
| Institución: | Mayo Clinic / NASA |
| Objetivo: | Artemis IV |
El programa Artemis de la NASA busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna. Artemis IV planea llevar astronautas a la estación Gateway lunar y realizar descensos en la superficie.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones