09/03/2026 17:31 - Salud
Los ataques de pánico son episodios súbitos de miedo intenso que pueden aparecer sin advertencia y sin una amenaza real presente. Según la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI) de Estados Unidos, estos episodios generan síntomas físicos que a menudo se confunden con un ataque cardíaco.
Esta técnica de grounding o puesta a tierra permite reconectar con el presente y frenar el dominio del cerebro emocional durante la crisis. Durante un ataque de pánico, las zonas relacionadas con la alerta y la ansiedad se activan mientras que la corteza prefrontal (parte racional) se apaga.
Toca tres cosas cercanas: los pies en el piso, la textura de la ropa, el respaldo de la silla si estás sentado. Registra físicamente tu entorno.
Nombra mentalmente tres objetos que puedas ver a tu alrededor. Pueden ser una silla, una ventana, un cuadro, cualquier elemento del entorno.
Escucha atentamente tres sonidos: pueden ser cercanos (un reloj) o lejanos (tráfico, pájaros). La clave es focalizar la atención.
Este proceso debe acompañarse de respiración lenta y profunda. La respiración diafragmática reduce la activación del organismo, baja la frecuencia cardíaca y favorece la liberación de GABA, el neurotransmisor asociado a la calma.
El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) recomienda un enfoque combinado:
Si experimentas ataques de pánico recurrentes, miedo intenso a que ocurran nuevamente o evitas lugares donde han sucedido, es importante consultar con un profesional de salud mental. El trastorno de pánico es tratable y la ayuda temprana mejora significativamente el pronóstico.
Fuente: Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI) e Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH)
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones