18/03/2026 01:15 - Economia
Argentina enfrenta una paradoja energética sin precedentes. Mientras el mundo paga fortunas por el petróleo debido al conflicto en Medio Oriente, el país transita una zona gris incómoda: no es un exportador neto que pueda celebrar, pero tampoco un importador total que sufra las consecuencias.
El petróleo Brent superó los USD 103 por barril, un incremento del 42% desde el inicio del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos el 28 de febrero de 2026. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial, ha transformado esta crisis en un desafío global.
El gobierno implementó un esquema de retenciones móviles que aumentaron del 3,3% al 8%, una medida diseñada para abaratar el crudo en el mercado interno sin afectar la competitividad exportadora. A diferencia de Brasil, donde medidas similares terminaron judicializadas, Argentina contaba con este mecanismo previsto y tiene el aval de las provincias productoras y las cámaras del sector.
Adrián Simioni, en su columna de opinión para Cadena 3, describe esta como una "intervención pactada, un paraguas legal para evitar que el shock externo arrase con la estabilidad local".
La petrolera estatal controla el 55% del mercado interno, lo que le permite marcar un ritmo moderado en las subas de precios. Esta posición dominante evita traslados automáticos de la volatilidad internacional, pero el margen es estrecho: pisar demasiado los precios podría descapitalizar a YPF o empujar a otros refinadores a la parálisis operativa.
El equilibrio es fundamental: si el Estado interviene agresivamente para proteger al consumidor, corre el riesgo de romper la confianza de los inversores que apostaron millones en Vaca Muerta bajo la promesa de libre mercado.
Argentina necesita demostrar que respeta los contratos justo cuando llega lo que Simioni llama "el momento de los bifes": la oportunidad de capturar renta extraordinaria sin desincentivar la producción futura.
El conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 entre Irán, Israel y Estados Unidos ha dejado más de 1.300 muertos en Irán y mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz. Solo 77 barcos cruzaron en marzo, comparados con 1.229 del año anterior.
La Agencia Internacional de Energía ha liberado 412 millones de barriles de reservas estratégicas para compensar la escasez, pero los precios se mantienen elevados por la incertidumbre geopolítica.
Argentina transita una línea delicada entre los beneficios de un mundo que paga fortunas por sus hidrocarburos y el costo interno de una economía que lucha contra la inflación. El pragmatismo oficial ha evitado decisiones radicales, pero el tiempo dirá si esta estrategia puede sostenerse sin afectar ni al bolsillo del consumidor ni a la confianza de los inversores.
Fuente: Cadena 3 - Adrián Simioni
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones