30/04/2026 09:57 - Economia
La Reserva Federal de Estados Unidos celebró el 29 de abril de 2026 su última reunión presidida por Jerome Powell, quien deja el cargo tras mantener la tasa de interés de referencia en el rango de 3,50%-3,75%. La decisión se tomó en un contexto global complejo marcado por el día 60 del conflicto Irán-Israel-EE.UU. y el petróleo Brent superando los USD 119 por barril.
El voto del Comité Bancario del Senado que aprobó a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed fue particularmente reñido: 13 a favor y 11 en contra, reflejando las divisiones políticas en torno a la conducción monetaria del país más poderoso del mundo.
La tasa de interés de referencia de la Reserva Federal es la herramienta principal de política monetaria de Estados Unidos. Cuando la Fed sube las tasas, el crédito se encarece, lo que tiende a frenar la inflación pero también puede desacelerar el crecimiento económico. Cuando las baja, se busca estimular la economía pero con riesgo de inflación.
El rango actual de 3,50%-3,75% representa un nivel moderado tras los aumentos agresivos posteriores a la pandemia. Esta tasa influye directamente en las tasas hipotecarias, préstamos automotrices y tarjetas de crédito en EE.UU., y tiene efectos cascada en los mercados emergentes como Argentina.
Los mercados reaccionaron de manera mixta tras el anuncio:
En Europa, los principales índices también cerraron en rojo: Euro Stoxx -0,39%, DAX -0,31%, CAC -0,39% y FTSE -1,16%. Asia presentó resultados mixtos con Hang Seng +1,68% pero Nikkei -1,02%.
La decisión de la Fed se produce en medio de un escenario internacional particularmente tenso. El conflicto Irán-Israel-EE.UU. alcanza su día 60 desde que inició el 28 de febrero de 2026, con 31 buques interceptados en el Estrecho de Ormuz.
El precio del petróleo Brent subió cerca de 7% hasta USD 119-120 por barril, su nivel más alto desde el 6 de abril de 2026. El WTI también avanzó un 6,5% hasta USD 106,5 por barril. Esta escalada de precios energéticos genera presión inflacionaria adicional que la nueva conducción de la Fed deberá enfrentar.
Kevin Warsh, quien será el próximo presidente de la Reserva Federal, tiene experiencia previa en el organismo como ex gobernador del Consejo de la Fed durante la administración Obama. Su nombramiento representa un cambio significativo en la dirección de la política monetaria estadounidense.
La votación ajustada de 13-11 en el Comité Bancario refleja tanto el respaldo republicano como la resistencia demócrata a su designación. Warsh asumirá en un momento crítico donde deberá equilibrar las presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Medio Oriente con la necesidad de mantener el crecimiento económico.
La transición en la Fed tiene implicancias directas para Argentina y los mercados emergentes. Una Fed que mantiene tasas relativamente moderadas puede favorecer el flujo de capitales hacia países como Argentina. Sin embargo, la incertidumbre sobre la política monetaria futura de Warsh y el contexto geopolítico mantienen la volatilidad.
El riesgo país argentino se ubicó cerca de 590 puntos básicos tras el anuncio, con bonos en dólares rindiendo entre 8,2%-9,6% anual. El BCRA continúa acumulando reservas con compras por USD 6.870 millones en lo que va de 2026.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones