03/05/2026 04:16 - Internacionales
Un fuerte temporal que azota desde el viernes distintas regiones del noreste de Brasil dejó un saldo dramático: al menos seis muertos y decenas de heridos, mientras miles de vecinos debieron abandonar sus hogares por las inundaciones y los deslizamientos de tierra.
El fenómeno climático golpeó con particular intensidad al estado de Pernambuco, en el noreste del país, donde las lluvias torrenciales provocaron escenas de desesperación y una movilización masiva de equipos de rescate.
La información surge del último boletín de la Defensa Civil, que continúa actualizando los datos conforme avanzan las tareas de búsqueda.
Las precipitaciones provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones en distintos puntos de la región, lo que obligó a evacuar a cerca de 2.700 personas distribuidas en once municipios.
La mayoría de los desplazados proviene de la región metropolitana de Recife y de zonas rurales cercanas, donde el agua avanzó con mayor intensidad.
El cuerpo de bomberos informó el rescate de 525 personas que habían quedado aisladas por las inundaciones. Las tareas se realizaron con el apoyo de 26 botes de salvamento, según precisó un comunicado del Gobierno regional.
| Recurso | Cantidad |
|---|---|
| Personas evacuadas | ~2.700 |
| Personas rescatadas | 525 |
| Botes de salvamento | 26 |
| Municipios afectados | 11 |
| Víctimas fatales | 6 |
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno brasileño decretó la emergencia en los municipios afectados, una medida que permite acelerar la asistencia humanitaria y la movilización de recursos.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ordenó el envío de equipos de rescate, alimentos y ayuda humanitaria para asistir a los damnificados.
Las lluvias en Pernambuco se suman a otros episodios recientes de alto impacto en Brasil:
Estos eventos evidencian la creciente frecuencia de fenómenos climáticos extremos en la región, posiblemente vinculados al cambio climático.
Los deslizamientos de tierra son movimientos de masa de suelo, rocas o escombros que bajan por una pendiente. Las lluvias intensas saturan el terreno con agua, lo que aumenta su peso y reduce su cohesión, provocando que el suelo pierda estabilidad y se deslice. Las zonas con pendientes pronunciadas y suelos con poca vegetación son especialmente vulnerables.
Fuentes: Ámbito, Diario Panorama
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones