13/06/2026 15:25 - Internacionales
Vista panorámica de una ciudad suiza moderna con reloj histórico en torre, calles peatonales con comercios y restaurantes, montañas nevadas al fondo, diversidad de personas caminando, ambiente europeo cosmopolita
Este domingo 14 de junio de 2026, Suiza se convierte en el primer país del mundo en someter a votación popular un límite máximo de población. Los ciudadanos deberán responder "Sí" o "No" a una propuesta que establece que la población suiza no debe superar los 10 millones de habitantes antes de 2050.
La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo (PPS/SVP/UDC) de centro-derecha, ordena al gobierno tomar medidas restrictivas una vez que el país alcance los 9,5 millones de habitantes. Actualmente, Suiza tiene 9,1 millones de residentes, de los cuales aproximadamente 27-28% son extranjeros.
En las últimas dos décadas, la población suiza experimentó un crecimiento del 20%, pasando de aproximadamente 7 millones en 2002 a los actuales 9,1 millones. Este fenómeno generó preocupaciones entre amplios sectores de la sociedad sobre la saturación de servicios públicos, el encarecimiento de la vivienda y la presión sobre la infraestructura.
Según datos de About Switzerland (EDA), la densidad poblacional aumentó de un promedio de 218,56 habitantes por km² en 2020 a unos 226 habitantes por km² actualmente, posicionando a Suiza entre los diez países más densamente poblados de Europa.
Nils Fiechter, representante del cantón de Berna en el parlamento y partidario de la iniciativa, sostiene que "hemos perdido el control" y que "la inmigración descontrolada está provocando que Suiza deje de ser Suiza".
Uno de los puntos más controvertidos de la propuesta es su posible impacto en las relaciones con la Unión Europea. Suiza no es miembro de la UE, pero mantiene una serie de acuerdos bilaterales que incluyen la libre circulación de personas.
Si se aprueba la iniciativa y se alcanza el límite de 10 millones, estos tratados podrían tener que rescindirse. Bruselas ya advirtió que los países no miembros no pueden simplemente seleccionar las ventajas del mercado único europeo sin cumplir compromisos como la libre circulación.
Rudolf Minsch, economista jefe de la asociación empresarial suiza Economiesuisse, advirtió que "la UE sigue siendo, con diferencia, el socio comercial más importante para Suiza" y que el país necesita mantener relaciones estables con su principal partner comercial.
Argumenta que la inmigración alimenta una espiral de demanda de servicios públicos. Su lema: "No a una Suiza de 10 millones" y "Demasiadas personas y las equivocadas".
Considera que limitar la inmigración aliviará la presión sobre vivienda, transporte, escuelas y sistema sanitario.
Califican la propuesta como "iniciativa del caos" o "iniciativa de rescisión" por la incertidumbre que genera.
Advierten que la mitad de los empleados de hoteles son inmigrantes, y que hospitales y residencias de ancianos dependen de trabajadores extranjeros.
Carteles de la campaña del "No" muestran a Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping con la pregunta: "¿Romper con Europa, en un momento como este?".
Suiza enfrenta aranceles del 39% de Washington sobre sus productos, aún sin acuerdo para reducirlos al 15%.
Los sondeos de opinión muestran una votación muy reñida, con una leve ventaja para el "No":
| Opción | Intención de voto |
|---|---|
| No | 52% |
| Sí | 45% |
| Indecisos/Sin dato | 3% |
Es importante destacar que las 830.000 personas de la comunidad suiza en el extranjero no se incluyen en el conteo poblacional. Desde el Consejo de la Suiza en el Mundo se recomendó rechazar la iniciativa por temor a que ponga en peligro la libre circulación de personas.
Si bien China implementó la política del hijo único para frenar el crecimiento demográfico, ningún país ha intentado imponer un límite estricto al número de residentes mediante consulta popular. El resultado de este referéndum podría sentar un precedente para otras naciones europeas que enfrentan debates similares sobre inmigración y capacidad de acogida.
Fuentes: BBC Mundo, El Litoral, Reuters.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones