15/06/2026 13:08 - Politica
Escena política tensa en despacho presidencial con siluetas de funcionarios en reunión de crisis, iluminación dramática de lado, ambiente serio
El gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más tensos desde que asumió, con una crisis política desatada por el escándalo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La situación se agrava hora tras hora, y las decisiones internas reflejan el intento de contener un problema que amenaza con desestabilizar la gestión.
Manuel Adorni enfrenta una investigación judicial por un incremento patrimonial que llamó poderosamente la atención: su patrimonio pasó de $20 millones a $944 millones en un período breve. Admitió haber omitido USD 500.000 en sus declaraciones juradas, argumentando que se debía a inversiones en Bitcoin realizadas entre 2013 y 2018.
El juez Ariel Lijo está a cargo de la investigación, y la presión política no se hizo esperar. La oposición ya sumó 120 firmas para una moción de censura en la Cámara de Diputados, cuando se necesitan 129 votos para activar el mecanismo constitucional.
En medio de la tormenta, el gobierno tomó una decisión inédita: suspendió las reuniones de gabinete y de la mesa política. Esta medida, comunicada el 15 de junio de 2026, refleja la tensión interna y la necesidad de evitar confrontaciones públicas mientras se gestiona la crisis.
El presidente Javier Milei salió a respaldar a su colaborador más cercano. A través de un posteo en redes sociales, afirmó: "Si hay aunque sea un 1% de posibilidad, pelea al 100%", enviando un mensaje claro de sostén a pesar de la presión mediática y política.
La crisis no solo afecta la relación con la oposición, sino que también tensa las internas del propio espacio libertario. Patricia Bullrich cuestionó duramente al funcionario: "Esto es más que un error, es una omisión ética", desmarcándose de la postura presidencial.
Por su parte, Karina Milei se habría distanciado del funcionario y habría dado libertad a los ministros para opinar sobre el caso. Esta maniobra sugiere que el sostén de Adorni depende exclusivamente de la voluntad del presidente.
El escándalo llega en un momento particularmente complicado para el gobierno, que venía celebrando logros macroeconómicos importantes:
Sin embargo, la crisis de confianza generada por el caso Adorni opaca estos logros, con menciones negativas que pasaron de 135.000 a 323.000 según el Estudio Enter.
La sesión para tratar la moción de censura está programada para después del Mundial de Fútbol 2026. El peronismo calcula que necesita al menos 37 votos en el Senado para completar el proceso de destitución.
El gobierno, bajo presión interna, no tiene previsto reunir su gabinete ni la mesa política esta semana. Mientras tanto, Oscar Zago, ex titular del bloque libertario, especula con que Adorni podría renunciar antes del 23 de junio.
El escenario político argentino se complejiza en un momento en que el país necesita estabilidad para consolidar los avances económicos logrados. Las próximas horas serán decisivas para definir el rumbo de esta crisis institucional.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones