16/06/2026 15:46 - Internacionales
Puente metálico sobre un río en un entorno natural con vegetación, atmósfera de actividad de aventura extinta, tono dramático
María Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años graduada en Educación Física y Gestión Deportiva, falleció el 13 de junio de 2026 tras ser arrojada desde el Puente del Esqueleto en Limeira, estado de San Pablo, Brasil. La tragedia se produjo porque los instructores omitieron conectar las cuerdas de seguridad a su arnés antes del lanzamiento.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran el momento en que tres hombres trasladan a la víctima hasta el borde de la plataforma y la empujan al vacío. Segundos después, los presentes comienzan a gritar al advertir que las cuerdas permanecían sobre la superficie del puente y no estaban sujetas al equipo de la participante.
Tras el accidente, los tres instructores ofrecieron versiones contradictorias:
Los investigadores determinaron que los involucrados incumplieron los protocolos básicos exigidos para una actividad de riesgo. El sistema requería la colocación de dos cuerdas de protección y controles previos antes de cada salto.
Un video difundido posteriormente muestra al instructor Luis Felipe Feliciano Egoroff saltando desde el mismo puente con un niño atado a su pecho en una actividad previa. Las imágenes generaron rechazo masivo en redes sociales por poner en riesgo a un menor en una actividad extrema.
La joven, originaria de Jandira en el Gran San Pablo, era graduada en Educación Física y Gestión Deportiva. En sus redes sociales compartía contenidos vinculados al deporte y la naturaleza. Horas antes del accidente había publicado: "¿Quién fue la loca que me dejó saltar de un puente?".
Su novio, quien presenció el accidente, fue internado por shock emocional. La madre de la víctima publicó un emotivo mensaje en redes sociales pidiendo justicia por su hija.
La empresa que organizaba la actividad no contaba con registro fiscal vigente, según constataron las autoridades.
El bungee jumping es una actividad extrema que consiste en saltar desde una altura considerable (generalmente entre 40 y 200 metros) atado a una cuerda elástica. El salto puede realizarse desde puentes, grúas, edificios o incluso globos aerostáticos. Los practicantes deben utilizar arneses especiales y dos cuerdas de seguridad como medida de protección. En Brasil, este tipo de actividades debe estar regulada y autorizada por organismos competentes.
Alfredo S. Quiroga