18/06/2026 13:22 - Tecnologia
Representación artística de un agujero negro supermasivo en el espacio con un chorro de energía brillante emergiendo de sus polos, disco de acreción naranja brillante, fondo de estrellas distantes, estilo astronómico científico
La NASA ha logrado captar en rayos X el potente chorro de materia que emerge del agujero negro supermasivo M87*, el mismo que en 2019 se convirtió en el primero en ser fotografiado por la historia de la humanidad. Esta nueva observación representa un avance significativo en la comprensión de estos fenómenos cósmicos que continúan desafiando el conocimiento científico.
El agujero negro M87* se encuentra en el centro de la galaxia elíptica supergigante Messier 87, ubicada a aproximadamente 55 millones de años luz de la Tierra. Su masa es descomunal: equivalente a 6.500 millones de soles, lo que lo convierte en uno de los agujeros negros supermasivos más conocidos por la ciencia.
Los chorros de agujeros negros son corrientes de materia relativista (viajando a velocidades cercanas a la luz) que emergen perpendicularmente al disco de acreción, desde los polos del agujero negro. Estos jets pueden extenderse por miles de años luz y son producidos por intensos campos magnéticos que canalizan la materia.
El chorro de M87* es particularmente famoso porque ha sido observado en múltiples longitudes de onda, y su estudio ayuda a comprender cómo los agujeros negros influyen en la evolución de sus galaxias anfitrionas, un fenómeno conocido como "feedback de AGN" (Núcleo Galáctico Activo).
Los rayos X son una forma de radiación electromagnética de alta energía que permite observar fenómenos extremos del universo. La atmósfera terrestre bloquea esta radiación, por lo que las observaciones requieren telescopios espaciales como el Observatorio Chandra de Rayos X de la NASA.
Las observaciones en rayos X son cruciales para estudiar agujeros negros porque revelan las regiones más calientes y energéticas cercanas al horizonte de sucesos, donde la materia alcanza temperaturas de millones de grados antes de ser absorbida.
En abril de 2019, el Event Horizon Telescope (EHT) —una red de telescopios distribuidos alrededor del mundo que funciona como un observatorio virtual del tamaño de la Tierra— reveló la primera imagen directa de un agujero negro. La imagen mostró la "sombra" del agujero negro, un área oscura rodeada por un anillo brillante de materia supercaliente.
Este logro requirió la colaboración de más de 200 científicos de 20 países y el procesamiento de petabytes de datos recolectados durante observaciones en 2017. La imagen confirmó las predicciones de la Teoría de la Relatividad General de Einstein sobre la apariencia de los agujeros negros.
Comprender los chorros de agujeros negros tiene implicaciones fundamentales para entender la evolución de las galaxias, la distribución de elementos pesados en el universo, y los procesos físicos más extremos que existen. Los agujeros negros supermasivos como M87* juegan un papel crucial en la formación y desarrollo de sus galaxias anfitrionas.
| Ubicación | Centro de la galaxia Messier 87 |
| Distancia | 55 millones de años luz |
| Masa | 6.500 millones de soles |
| Primera fotografía | 10 de abril de 2019 |
| Tipo | Agujero negro supermasivo |
| Horizonte de sucesos | Diámetro aproximado de 40.000 millones de km |
La galaxia M87 fue descubierta en 1781 por el astrónomo francés Charles Messier, quien la incluyó en su famoso catálogo de objetos difusos. Desde entonces, ha sido objeto de estudio constante debido a su proximidad relativa y al impresionante chorro de materia que emerge de su centro. El chorro fue identificado por primera vez en 1918 por Heber Curtis del Observatorio Lick.
Fuente: Rosario3
Alfredo S. Quiroga