20/06/2026 12:58 - Internacionales
Silueta elegante masculina de los años 70 con sombrero caminando hacia la oscuridad frente a una mansion victoriana londinense de ladrillo rojo. Atmósfera de misterio con niebla y luz tenue de farol antiguos.
El 7 de noviembre de 1974, John Bingham, el Séptimo Conde de Lucan, cometió uno de los crímenes más célebres de la historia británica. En el número 46 de Lower Belgrave Street, en el exclusivo barrio de Belgravia, Londres, asesinó a Sandra Rivett, de 29 años, la niñera de sus hijos.
Lord Lucan, un aristócrata de 40 años conocido en los círculos de la alta sociedad londinense, había ideado un plan para matar a su esposa Veronica Duncan, de quien se había separado en enero de 1973 tras un matrimonio en 1963. Sin embargo, en la oscuridad de la noche, confundió a la niñera con su esposa y la golpeó hasta la muerte.
Veronica llegó minutos después y fue brutalmente atacada por Lucan, pero logró sobrevivir y escapar para dar la alarma. El conde huyó de la escena y nunca más fue visto.
El 19 de junio de 1975, un tribunal británico declaró a Lord Lucan culpable del asesinato de Sandra Rivett en tiempo récord: apenas 31 minutos de deliberación. Fue la última vez que su nombre apareció en un registro judicial oficial.
La justicia británica lo condenó en ausencia, algo poco común pero permitido cuando el acusado está prófugo. Desde entonces, su caso se convirtió en uno de los misterios sin resolver más famosos del Reino Unido.
Veronica Duncan (1937-2017), la viuda superviviente, pagó un alto precio. Perdió la custodia de sus tres hijos y pasó décadas luchando por recuperar su vida. Murió en 2017 sin haber obtenido respuestas definitivas.
Los hijos del matrimonio, criados por familiares, crecieron sin saber qué había sido de su padre. Algunos abogados sostienen que el caso permanece técnicamente abierto.
El caso Lord Lucan inspiró libros, documentales y series de televisión. Representa un capítulo oscuro de la aristocracia británica, donde un conde con acceso a los círculos más exclusivos de Londres cometió un crimen brutal y desapareció completamente.
Hasta el día de hoy, el Ministerio Público británico mantiene el caso abierto. En 2016, un tribunal de familia declaró oficialmente muerto a Lord Lucan, permitiendo que su hijo mayor heredara el título de conde.
Fuente: La Nación
Alfredo S. Quiroga