25/06/2026 20:50 - Internacionales
Venezuela enfrenta una crisis humanitaria tras ser golpeada por dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia el 24 de junio de 2026 a las 18:04 hora local (22:04 GMT). El epicentro se ubicó cerca de la localidad de Morón, en el estado Carabobo, aproximadamente a 200 kilómetros al oeste de Caracas.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez confirmó que la mayor parte de los daños se concentraron en la capital y a lo largo de la costa norte del país. "Enviamos nuestras más sinceras condolencias a quienes han perdido familiares", declaró en conferencia de prensa.
El principal aeropuerto internacional sufrió daños severos y fue cerrado inmediatamente. Videos en redes sociales muestran pasajeros corriendo mientras caen escombros del techo.
En Catia La Mar, localidad costera vecina, docenas de edificios colapsaron, incluyendo hoteles frente al mar y condominios residenciales. El barrio Playa Grande fue particularmente afectado.
Los científicos clasificaron este evento como un doblete sísmico, un fenómeno poco frecuente donde dos terremotos de magnitud similar ocurren en secuencia cercana. A diferencia de las réplicas típicas (que son de menor magnitud), en un doblete ambos sismos tienen fuerza comparable. El último evento similar en Venezuela ocurrió en 2018 con un sismo de magnitud 7.3 en el estado Sucre.
El gobierno venezolano declaró estado de emergencia y movilizó equipos de rescate desde otras regiones del país hacia las zonas más afectadas. Los servicios de electricidad, gas e internet fueron interrumpidos en múltiples áreas.
La alerta de tsunami emitida inicialmente para Puerto Rico, Islas Vírgenes, Aruba, Curazao y Bonaire fue cancelada tras evaluarse el riesgo.
| País/Organismo | Ayuda ofrecida |
|---|---|
| Estados Unidos | Ayuda humanitaria |
| España | 54 rescatistas especializados |
| El Salvador | 300 rescatistas |
| Papa León XIV | 100.000 euros |
| Otros países | Argentina, Brasil, Alemania, China, Cuba, México, Irán |
El sismo se originó en la Falla de Boconó, una de las fallas geológicas más activas de Venezuela que recorre la región andina. La profundidad superficial (entre 10 y 21 kilómetros) amplificó los efectos destructivos en la superficie.
Según el geólogo Eduardo Malagnino, la energía liberada fue equivalente a 260 bombas nucleares como la de Hiroshima, acumulándose durante aproximadamente 100 años de tensión tectónica.
Este es el terremoto más fuerte registrado en Venezuela desde 1900, superando al de Caracas de 1967 (6.5) y al de Sucre de 2018 (7.3). La combinación de dos sismos de gran magnitud en tan corto tiempo generó efectos acumulativos devastadores en estructuras ya debilitadas.
La Cancillería argentina confirmó que no se reportaron ciudadanos argentinos afectados hasta el momento. Múltiples países de América Latina y Europa han ofrecido asistencia humanitaria, equipos de búsqueda y rescate, y suministros médicos. Venezuela enfrenta el mayor desafío de desastre natural de su historia reciente.
Fuentes: The Guardian | Información complementaria de agencias internacionales.
Alfredo S. Quiroga