07/07/2026 10:15 - Internacionales
El 6 de julio de 2026, Cuba sufrió su tercer apagón nacional en seis meses, según confirmó la empresa estatal de electricidad, Unión Eléctrica (UNE). La institución reportó una desconexión total del sistema nacional de generación eléctrica, dejando a la isla de 9,6 millones de habitantes a oscuras. Este es el octavo apagón nacional desde finales de 2024, evidenciando un deterioro profundo en la infraestructura energética compuesta principalmente por viejas plantas soviéticas.
La crisis se aceleró drásticamente tras el bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Donald Trump en enero de 2026. Desde entonces, Washington solo ha permitido el atraque de un buque tanque ruso, agotando las ya escasas reservas de combustible de la isla.
Aliados tradicionales dejaron de enviar suministros: México canceló sus envíos en lo que la presidenta Claudia Sheinbaum llamó una decisión soberana, y Venezuela detuvo sus exportaciones tras la salida de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026. Incluso Rusia y Argelia limitaron sus embarques.
Antes del cerco energético, la economía cubana ya había sufrido una contracción del 11% entre 2019 y 2024, y otro 5% hasta septiembre de 2025. Las cortes de luz alcanzan las 24 horas en La Habana y superan las 70 horas en zonas rurales.
Meyboll Font, de 51 años, resumió el sentir de muchos: Vivir así es una agonía. La ONU ha advertido sobre una emergencia humanitaria ante la escasez de alimentos, agua potable y medicinas.
Las inversiones del gobierno en energía solar han aumentado, pero esta fuente renovable apenas representa el 10% de la matriz energética nacional, insuficiente para compensar el colapso de los generadores que sostienen la red eléctrica.
Fuentes: The Guardian y The Guardian.
Alfredo S. Quiroga