07/07/2026 10:17 - Internacionales
El primer ministro Mark Carney anunció un acuerdo histórico para modernizar la Marina Real Canadiense y consolidar la soberanía en el Ártico.
En un movimiento estratégico que redefine su política de defensa, Canadá seleccionó el 6 de julio de 2026 al consorcio alemán ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) para construir doce submarinos diésel-eléctricos de alta tecnología. La orden inicial se estima en más de 12.000 millones de dólares (USD), pero teniendo en cuenta el mantenimiento a lo largo de aproximadamente medio siglo, la factura total podría superar los 70.000 millones de dólares (USD).
El modelo elegido, el HDW Class 212CD, superó en una reñida puja a la oferta surcoreana de Hanwha Ocean (modelo KSS-III Batch-II). TKMS es el mayor fabricante mundial de submarinos no nucleares y un proveedor clave para la flota de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Este pedido marca un hito, ya que es la primera vez que Canadá compra submarinos totalmente nuevos. Hasta ahora, la Marina Real Canadiense operaba con cuatro submarinos de la clase Victoria, adquiridos de segunda mano al Reino Unido en 1998, de los cuales tres se encuentran actualmente en mantenimiento.
Los nuevos submarinos están diseñados con tecnología furtiva de vanguardia, lo que permitirá a Canadá operar con detección mínima en áreas disputadas. Realizarán misiones de vigilancia prolongada en rutas clave del Ártico, incluido el Paso del Noroeste.
El anuncio se produce días antes de una cumbre crucial de la OTAN. El secretario general, Mark Rutte, celebró los nuevos contratos multimillonarios de la alianza, afirmando que representan el equipo crucial que necesitamos para disuadir y defender.
El gobierno liberal de Mark Carney se ha comprometido a incrementar drásticamente el gasto militar, con la meta de alcanzar el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2035. Recientemente, Canadá alcanzó el histórico objetivo del 2% del PIB marcado por la OTAN.
Además de los submarinos, Canadá está diversificando sus compras militares para depender menos de Estados Unidos. Aunque ya comprometió la compra de 18 cazas F-35, Ottawa evalúa la adquisición de 72 aviones de guerra Saab Gripen y seis aeronaves de vigilancia GlobalEye. Saab ha prometido que este acuerdo generaría hasta 12.600 empleos en territorio canadiense, impulsando la industria local.
Fuente: The Guardian
Alfredo S. Quiroga