07/07/2026 10:44 - Internacionales
El 6 de julio de 2026, China llevó a cabo una prueba de misil de largo alcance lanzado desde un submarino nuclear en el Pacífico Sur. Este evento tuvo lugar apenas horas después de la firma de una alianza defensiva entre Australia y Fiji, generando un intenso debate internacional y renovados llamados a la diplomacia.
Para comprender la magnitud de este suceso, es clave destacar que pocas horas antes, Australia y Fiji habían sellado la denominada alianza Ocean of Peace (Océano de Paz). Este pacto establece que ambas naciones acudirán en auxilio mutuo en caso de un ataque y busca profundizar los lazos en el Pacífico, en un esfuerzo por mantener la región como un espacio de cooperación.
Según informó la Armada china a través de un comunicado, se lanzó un 'misil estratégico con una ojiva de simulación de entrenamiento' que aterrizó con precisión en una zona marítima designada. Aunque el Ministerio de Defensa de China no confirmó si se trató de un Misil Balístico Intercontinental (ICBM), el lanzamiento se produjo en la Zona Libre de Armas Nucleares del Pacífico Sur.
Datos de la empresa neozelandesa Starboard Maritime Intelligence revelaron la presencia de tres buques chinos de seguimiento satelital en la región. Dos de ellos partieron de China alrededor del 25 de junio y se ubicaron cerca de los Estados Federados de Micronesia, mientras que el tercero, zarpado a principios de mayo, se encuentra en Suva, capital de Fiji.
La comunidad internacional respondió con preocupación, priorizando la vía diplomática y el diálogo:
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, aseguró que la operación no estaba dirigida a 'ningún país o objetivo específico' y se realizó de manera segura y profesional. Wang Xuemeng, vocero de la Armada, añadió que se trató de una 'rutina' del entrenamiento militar anual, instando a no 'sobreinterpretar' el evento.
El analista Malcolm Davis, del Instituto Australiano de Política Estratégica, sugirió que el momento no fue una coincidencia, viéndolo como una demostración de fuerza. Sin embargo, funcionarios australianos mantuvieron cautela al respecto. Cabe recordar que China realizó su última prueba de ICBM en 2024, un evento poco frecuente que subraya su creciente capacidad militar.
Fuente: The Guardian
Alfredo S. Quiroga