07/07/2026 16:13 - Internacionales
Según informó The Guardian el 7 de julio de 2026, el príncipe Harry y otras seis prominentes figuras públicas han perdido su demanda contra el editor del Daily Mail, Associated Newspapers Ltd (ANL), tras alegar el uso de métodos ilícitos para obtener historias periodísticas.
El Alto Tribunal de Londres desestimó todas las reclamaciones del grupo, dictaminando que no se había demostrado que la información se hubiera obtenido de manera ilegal. Como resultado, los demandantes podrían enfrentar una factura legal de hasta 50 millones de libras esterlinas.
El 'phone-hacking' o espionaje telefónico es la práctica de acceder ilegalmente a los mensajes de correo de voz de los teléfonos móviles de figuras públicas para obtener exclusivas periodísticas, un escándalo que sacudió al Reino Unido en la última década.
El juez Mr Justice Nicklin emitió un veredicto escrito de 436 páginas en el que concluyó que el tribunal no podía simplemente inferir que una historia se había obtenido ilegalmente si existía una forma legítima y realista en la que podría haberse investigado. Además, desestimó las sugerencias de que figuras senior del periódico, como su exeditor Paul Dacre, hubieran mentido en la investigación Leveson sobre la ética de la prensa de 2011-2012.
Además del Duque de Sussex, los demandantes incluían a Doreen Lawrence (madre del adolescente asesinado Stephen Lawrence), el cantante Elton John y su esposo David Furnish, las actoras Elizabeth Hurley y Sadie Frost, y el exministro liberal demócrata Simon Hughes. Habían acusado a ANL de un uso 'claro, sistemático y sostenido de recopilación de información ilícita' durante varios años.
Paul Dacre calificó el caso como una 'conspiración' orquestada por activistas de regulación de prensa para 'destruir un periódico' y celebró la exoneración de los periodistas del Daily Mail, cuya reputación, según él, había sido injustamente manchada.
Un punto de inflexión crucial fue la retractación de un testigo clave. Gavin Burrows, un investigador privado que supuestamente iba a actuar como informante, declaró antes del juicio que su declaración era una falsificación y que no había realizado actividades ilegales para los títulos del Mail. El juez Nicklin señaló que Burrows fue 'completamente socavado' como testigo, sin haber corroboración independiente de sus afirmaciones.
Fuente original: The Guardian
Alfredo S. Quiroga