09/07/2026 07:23 - Internacionales
La 36.ª cumbre de la OTAN se desarrolla en Ankara, Turquía, y se ha convertido en un escenario de cambios de humor por parte del presidente de EE.UU., Donald Trump. Lo que comenzó como una expresión de decepción por la falta de apoyo europeo en el conflicto con Irán (iniciado el 28 de febrero de 2026), derivó en gestos de conciliación que entusiasman a la diplomacia internacional.
Trump afirmó que estaba "poniendo a prueba" a los aliados europeos, pero sorprendió con un anuncio positivo: EE.UU. evaluará la venta de aviones F-35 a Turquía y levantará las sanciones impuestas en 2019 por la compra de un sistema ruso, reabriendo un capítulo de cooperación estratégica.
La cumbre de dos días tiene un objetivo central y transformador: aumentar el gasto militar de los países miembros al 5% del PIB para 2035. Este paso representa un compromiso renovado para fortalecer la seguridad colectiva y la estabilidad en un mundo en plena transformación.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, asiste a la cumbre con una solicitud enfocada en la paz y la protección de su pueblo: 80.000 millones de dólares anuales en ayuda y misiles Patriot. Su pedido cobra relevancia tras un ataque ruso con 29 misiles balísticos que dejó 26 muertos en Kiev y Vishneve.
La diplomacia internacional continúa su curso, buscando vías de desescalada y cooperación para un futuro más seguro. Noticia original en La Nación
Alfredo S. Quiroga