09/07/2026 22:26 - Internacionales
La tragedia dejó un saldo doloroso, pero la resiliencia del pueblo venezolano y la solidaridad internacional encienden una luz de esperanza para la recuperación.
A casi dos semanas del doble terremoto del 24 de junio de 2026 (con magnitudes de 7.2 y 7.5), la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció medidas urgentes y esperanzadoras para reconstruir las zonas afectadas, principalmente en la región de La Guaira. El balance oficial al 8 de julio registra 3.811 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 sin hogar. Sin embargo, también se rescataron con vida a 6.462 personas y más de 86.000 familias recibieron asistencia.
Para financiar esta monumental tarea de reconstrucción, el gobierno venezolano busca desbloquear fondos en el exterior. Rodríguez confirmó que envió una carta al rey Carlos III del Reino Unido solicitando la liberación de USD 1.900 millones en lingotes de oro que se encuentran retenidos en el Banco de Inglaterra. Este oro, propiedad de las reservas internacionales venezolanas, sería destinado íntegramente a atender las consecuencias del sismo.
Además, la mandataria dialogó con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, para solicitar el acceso a USD 5.100 millones que Venezuela tiene en el organismo en Derechos Especiales de Giro (DEG).
El gobierno convocó a empresas nacionales y extranjeras para llevar adelante una construcción rápida y agresiva de casas. Un equipo de expertos ya está identificando los suelos adecuados para desarrollar nuevas ciudades antisísmicas. El proyecto, respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), contempla la importación de viviendas prefabricadas para enfrentar la emergencia habitacional con celeridad.
El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, aseguró que el organismo ya está recaudando fondos para la iniciativa y solicitó la flexibilización de sanciones internacionales para facilitar la llegada de ayuda. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó los daños físicos directos en USD 6.700 millones.
Se creó un fondo inicial de USD 200 millones y se abrió una cuenta en el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe para canalizar donaciones internacionales de manera transparente.
La solidaridad latinoamericana se hizo presente: Argentina envió 16 toneladas de ayuda y médicos especializados, mientras que Francia aportó 44 toneladas de suministros humanitarios para asistir a los damnificados.
Cerca de 17.000 personas permanecen en alguno de los 61 campamentos habilitados en La Guaira, Caracas y otras zonas afectadas. Reconociendo el fuerte impacto psicológico de la tragedia, las autoridades habilitaron canales telefónicos de asistencia con profesionales de la salud mental, demostrando que la recuperación también es emocional.
Fuentes: Infobae y Deutsche Welle
Alfredo S. Quiroga