11/07/2026 04:53 - Salud
La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, pero los avances médicos siguen buscando formas de detectarla antes. Un reciente estudio financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de Estados Unidos abre una puerta esperanzadora para millones de personas en el mundo.
Según detallan los expertos, las alteraciones en el cerebro que dan lugar al Alzheimer comienzan a aparecer entre 20 y 30 años antes de que surjan los primeros problemas de memoria. Esto significa que lo que ocurre en nuestro cerebro a los 40 o 50 años podría estar sentando las bases para la enfermedad, aunque nos sintamos perfectamente bien.
Tradicionalmente, para detectar las dos señales características del Alzheimer —las placas de proteína beta amiloide y los ovillos de proteína tau— era necesario recurrir a escáneres cerebrales o pruebas de líquido cefalorraquídeo. Estos métodos, si bien eficaces, son costosos y altamente invasivos para los pacientes.
El nuevo estudio propone analizar estos marcadores a través de pruebas de sangre, una alternativa mucho más económica, accesible y menos invasiva. Hasta ahora, estas pruebas se habían utilizado principalmente en adultos mayores o con diagnóstico confirmado, pero este nuevo enfoque se centró en la mediana edad.
El equipo investigador empleó datos del estudio de Desarrollo del Riesgo para la Arteria Coronaria en Adultos Jóvenes (CARDIA). Se analizaron muestras de sangre de 1350 participantes que se sometieron a un seguimiento entre 2020 y 2022. Estos individuos tenían entre 50 y 60 años y no presentaban demencia.
Al evaluar las pruebas cognitivas, se observó que estas personas obtuvieron peores resultados en velocidad de procesamiento mental y función ejecutiva. Además, al comparar con pruebas de cinco años antes, se notó un decremento cognitivo más notable en la habilidad para retener palabras a largo plazo.
La Dra. Yaffe, parte del equipo investigador, explicó que detectar la enfermedad con anticipación permite que los pacientes se enfoquen en factores de riesgo modificables y busquen cuidados que retrasen la aparición de los síntomas. Este hallazgo representa un paso trascendental para la medicina de patologías neurodegenerativas, demostrando que las alteraciones cerebrales pueden ser visibles a través de un simple análisis de sangre.
Fuente: Ecoportal / Infobae
Alfredo S. Quiroga