11/07/2026 10:11 - Economia
Según informaron La Nueva y TN, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó un informe evaluando las consecuencias económicas del conflicto en Medio Oriente —iniciado el 28 de febrero de 2026— sobre la economía regional.
Aunque el comercio directo de América Latina con la región del Golfo es bajo, las disrupciones en el transporte marítimo y la volatilidad de los mercados presionan sobre los precios internos. Según detalla Infobae, el estrecho de Ormuz es un corredor clave por donde transita el 34% del petróleo crudo mundial. El tráfico por esta vía se vio reducido drásticamente a entre 15 y 22 buques diarios, muy por debajo de los 110 habituales antes del conflicto.
En la Argentina, los productos energéticos representan el 6% de la canasta de consumo. La CEPAL proyectó tres escenarios basados en el incremento del precio de la energía internacional respecto a 2025, calculando qué parte de ese aumento se trasladaría al consumidor final:
| Escenario | Aumento del precio de la energía | Impacto directo en la inflación (puntos porcentuales) |
|---|---|---|
| Escenario 1 | +25% | +0,9 puntos |
| Escenario 2 | +38% | +1,4 puntos |
| Escenario 3 | +67% | +2,5 puntos |
Argentina se ubica en una posición intermedia en la región, similar a Brasil, Paraguay y Chile. En el resto de América Latina, el impacto podría oscilar entre 0,3 y 4,6 puntos, siendo República Dominicana el país más expuesto y Ecuador el que registraría la menor incidencia.
A pesar del escenario internacional complejo, el informe destaca que el impacto efectivo dependerá de las políticas locales. En los últimos meses, YPF aplicó un congelamiento de precios en los combustibles y el Gobierno argentino postergó incrementos remanentes en los impuestos a la nafta y el gasoil, amortiguando el golpe al bolsillo del consumidor.
Además, la CEPAL señala un factor sumamente positivo para la región: más del 64% de la generación eléctrica de América Latina y el Caribe proviene de fuentes renovables, una participación superior al promedio mundial. Esto ofrece un margen de protección frente a la volatilidad energética internacional y permite mirar el futuro con optimismo en términos de sostenibilidad.
Alfredo S. Quiroga