11/07/2026 16:47 - Internacionales
Fecha del contexto: 10 de julio de 2026
La tensión en Medio Oriente ha escalado a niveles críticos tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la respuesta del nuevo líder supremo iraní. El conflicto, que se reavivó el 28 de febrero de 2026 con la muerte de Alí Jameneí a los 86 años, parece no tener un final cercano tras el colapso del alto el fuego de 60 días.
El pasado 10 de julio de 2026, Trump ordenó al Pentágono bombardear Irán "a niveles nunca vistos" si es asesinado, según una entrevista con The New York Post. La advertencia surge tras alertas de Israel sobre un supuesto complot iraní para asesinar al mandatario estadounidense esta semana, aunque funcionarios de EE.UU. aún no han verificado dicha amenaza.
Paralelamente, Trump confirmó el fin del memorando de alto el fuego el 8 de julio. Estados Unidos bombardeó 90 objetivos militares en la costa iraní, a lo que Irán respondió atacando 85 objetivos estadounidenses en Kuwait y Baréin. El estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, mantiene bloqueados a unos 6.000 marinos, con un tráfico que cayó drásticamente de 110 buques diarios a apenas entre 15 y 22.
El 9 de julio de 2026, Irán sepultó a Alí Jameneí en el Santuario del Imam Reza en Mashhad. El funeral reunió a millones de personas en Irán e Irak, consolidándose como una de las mayores concentraciones de la historia reciente. Durante el evento, se vieron pancartas que ofrecían 100 millones de dólares por la cabeza de Donald Trump.
Según informaron medios internacionales, el nuevo líder supremo iraní aseguró que "vengar la muerte de Jameneí es inevitable". Este sucesor, Mojtaba Jameneí, de 56 años, no ha aparecido en público desde marzo, generando un halo de misterio sobre su paradero y las directrices internas del régimen.
A pesar del clima bélico, Trump aseguró que las conversaciones con Irán continuarán, buscando un acuerdo nuclear para mediados de agosto de 2026. Sin embargo, EE.UU. ya impuso nuevas sanciones financieras al país persa.
La comunidad internacional intenta enfriar la crisis. Qatar y Pakistán actúan como mediadores en el conflicto, buscando destrabar la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz. El impacto económico ya se siente, con el precio del petróleo Brent estabilizándose en torno a los 76 USD tras haber superado los 120 USD por barril en picos de tensión.
Alfredo S. Quiroga