11/07/2026 22:38 - Entretenimiento
Cada 11 de julio, la Argentina se viste de tango para celebrar el Día Nacional del Bandoneón, una efeméride establecida por la Ley 26.035 en 2005 para honrar el nacimiento de Aníbal Troilo, ocurrido en 1914 en el barrio porteño del Abasto.
En el marco de los 112 años de su nacimiento, su nieto, Francisco Torné, reveló a Infobae un hallazgo sorprendente mientras revisaba archivos familiares: el acta de bautismo del maestro en la capilla del Hospital Gutiérrez. Allí descubrieron que su nombre completo era Aníbal Carmelo Antonio Troilo.
Aunque Troilo no tuvo descendientes biológicos, se casó con Ida Dudui Kalacci, conocida como Zita, quien ya tenía tres nietos de un matrimonio anterior: Edith, Juan Carlos y Francisco. Pichuco siempre los trató como a su propia sangre. Tras el fallecimiento del bandoneonista el 18 de mayo de 1975, Zita fue la gran guardiana de su memoria hasta su propio deceso el 1 de julio de 1997.
Zita heredó los tres fuelles característicos de Troilo y, fiel a la generosidad del músico, decidió entregarlos para que siguieran sonando. Uno fue a Astor Piazzolla, otro a Raúl Garello y el tercero a Osvaldo Piro. Hoy, gracias a la amistad de la familia con estos maestros, dos de esos instrumentos volvieron a la Academia Nacional del Tango y al hogar familiar, donde siguen siendo utilizados por grandes intérpretes.
El bandoneón, inseparable compañero del tango, no nació en el Río de la Plata. Fue inventado a mediados del siglo XIX en Alemania por Heinrich Band como una variante portátil de la concertina, pensada para acompañar ceremonias religiosas en pequeñas iglesias. Sin embargo, con la llegada de los inmigrantes europeos a fines del siglo XIX, encontró en los conventillos y cafés de Buenos Aires y Montevideo su verdadero destino, transformándose en el emblema del dos por cuatro.
La obra de Pichuco trascendió fronteras. Además de su escultura en Suipacha y 9 de Julio en Buenos Aires, existe otra réplica en la avenida principal de Singapur. Su familia participa activamente en festivales internacionales, como el de Granada.
Francisco Torné espera que alguna de sus tres hijas —Micaela, Melanie y Magaly— continúe con la custodia del legado. Actualmente, se encargan de digitalizar la obra de Troilo para que pueda ser estudiada en universidades de todo el mundo.
Según informó Infobae y Clarín, la figura de Troilo sigue siendo un pilar fundamental de la cultura argentina, manteniendo vivo ese arte genuino y honesto que lo hizo inmortal.
Alfredo S. Quiroga